El Ibex 35 ha iniciado la sesión de este viernes con una caída del 0,45%, situándose en los 17.667 puntos a las 9:00 horas, lo que supone la pérdida de la cota psicológica de los 17.700 puntos. Esta jornada está marcada por la reacción de los mercados ante la reciente decisión del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE), que ha mantenido sin cambios los tipos de interés. La tasa de depósito se mantendrá en el 2%, la de referencia para las operaciones principales de refinanciación en el 2,15% y la de la facilidad marginal de préstamo en el 2,40%.
Asimismo, los inversores están atentos a los resultados del Banco Sabadell, que presentó sus cuentas de 2025 antes de la apertura del mercado. La entidad reportó un beneficio de 1.775 millones de euros, un 2,8% menos que el año anterior, y anunció una recompra de acciones por 800 millones de euros. A pesar de la caída del Banco Sabadell, las principales entidades bancarias españolas lograron un beneficio neto conjunto de 34.000 millones de euros en 2025, lo que representa un aumento del 7% respecto a 2024.
En los primeros compases de la jornada, los descensos más notables en el Ibex 35 fueron los de Banco Sabadell (-4,87%), Amadeus (-1,77%) y Puig (-1,65%). Sin embargo, Ferrovial y Repsol experimentaron avances del 1,72% y 1,15%, respectivamente. Las principales bolsas europeas también iniciaron la jornada en terreno negativo, con Milán y Londres registrando caídas del 0,51%, mientras que París disminuyó un 0,2% y Fráncfort un 0,02%.
En el mercado de crudo, el precio del Brent registró un incremento del 1,24%, alcanzando los 68,39 dólares por barril, y el West Texas Intermediate (WTI) subió un 1,36%, situándose en 64,15 dólares. Mientras tanto, la cotización del euro frente al dólar se ubicó en 1,1790 dólares, y el interés del bono español a diez años cayó al 3,209%.
La jornada financiera se caracteriza por la atención a los resultados presentados por las entidades bancarias y la influencia de las decisiones del BCE en los mercados europeos
Este entorno financiero refleja el constante movimiento de los mercados y la necesidad de que los inversores se mantengan atentos a las fluctuaciones globales.
