La reciente escalada en el precio del oro ha captado la atención mundial al superar este lunes el umbral de los 5.000 dólares, consolidándose como el valor refugio por excelencia. El avance significativo de este metal precioso se alinea con la debilidad del dólar y las erráticas políticas del presidente estadounidense, Donald Trump.
El oro alcanza máximos históricos
El oro ha logrado un récord intradía de 5.111 dólares por onza, con un incremento del 2,5% respecto al cierre anterior. Este hito supone un doble valor desde mediados de agosto de 2024, cuando la cotización del oro superó los 2.500 dólares por primera vez. En 2026, el oro ya acumula una subida de alrededor del 18%, en comparación con el aumento de casi el 70% en el año 2025, tras haber superado los 4.500 dólares por onza en diciembre del año pasado.
La plata también está viviendo su propio auge. Tras pasar los 100 dólares por onza el pasado viernes, este lunes alcanzó los 109 dólares, acumulando una revalorización superior al 50% en 2026.
Factores que impulsan el mercado
"El movimiento ha sido impulsado por una serie de shocks geopolíticos", comentó el equipo de analistas de ING, Warren Patterson y Ewa Manthey. Factores como la incertidumbre sobre la postura de Estados Unidos respecto a Groenlandia y la posibilidad de un conflicto escalado entre Estados Unidos e Irán han avivado este incremento.
Además, un dólar debilitado, menores rendimientos reales y la incertidumbre política han aumentado el interés por los activos tangibles, como indican los expertos. El ajuste en los balances físicos y un crecimiento limitado en la oferta minera añaden más presión alcista.
"Las tensiones geopolíticas, las compras de los bancos centrales y los déficits estructurales de oferta dejan a ambos metales bien posicionados", concluyen los analistas, sugiriendo que tanto el oro como la plata seguirán siendo focos de interés en el panorama económico actual.
