Elon Musk vuelve a ser el centro de atención tras publicar una encuesta en su perfil de la red social X, preguntando a sus seguidores si debería adquirir Ryanair y reemplazar a su actual consejero delegado, Michal O’Leary. Este sondeo surge como respuesta a la decisión de O’Leary de no integrar el servicio de conexión wifi de Starlink en los aviones de la aerolínea.
La polémica comenzó tras una entrevista en la radio irlandesa Newstalk, en la que O’Leary sugirió que el coste de 250 millones de dólares (equivalentes a 213 millones de euros) para implementar la conexión Starlink sería inviable, ya que los pasajeros no lo pagarían. Además, en un comentario provocador, O’Leary afirmó que Musk no sabe nada de aviones.
Musk, lejos de mantenerse al margen, respondió categóricamente denominando a O’Leary como un completo idiota. Desde ese momento, ambos empresarios han intercambiado una serie de reproches a través de sus perfiles en redes sociales.
A pesar del conflicto, las acciones de Ryanair no han mostrado grandes variaciones. La capitalización bursátil de la aerolínea se mantiene robusta, rondando los 35.000 millones de dólares. Además, se espera que Ryanair esté libre de deudas en los próximos meses, lo que refuerza su posición financiera en el mercado.
Las normas de la Unión Europea estipulan que las aerolíneas con sede en la región deben ser, en su mayoría, propiedad de ciudadanos del área, Suiza, Noruega, Islandia o Liechtenstein
Este requerimiento normativo ha tensionado el contexto pos-Brexit, obligando a Ryanair a bloquear la compra de acciones por parte de ciudadanos del Reino Unido. Dicha normativa podría suponer un obstáculo significativo para los planes de adquisición de Musk, quien ya experimentó una estrategia similar cuando adquirió X, anteriormente conocida como Twitter.
