Los expertos de las principales gestoras internacionales anticipan un rebote en el precio del oro tras una reducción en las tensiones entre Estados Unidos e Israel, por un lado, e Irán, por el otro. Tras el inicio del conflicto el 28 de febrero, el oro llegó a perder más del 22%, pasando de 5.300 dólares la onza a 4.100 dólares el 23 de marzo. Sin embargo, con las recientes negociaciones anunciadas por el presidente Donald Trump y un plan de paz con la República Islámica, el metal ha recuperado valor, situándose en 4.550 dólares.
El papel del oro como cobertura se mantiene sólido
A pesar de su no muy destacada actuación como refugio durante el conflicto, la entidad suiza UBS asegura que el oro mantiene su papel esencial en la diversificación de carteras. Según UBS, los niveles actuales son «atractivos para inversores a largo plazo» y el metal ayuda a protegerse contra los efectos de segundo orden de eventos geopolíticos.
Por su parte, la gestora de activos francesa Ofi Invest AM describe la caída del oro como «coyuntural» y subraya que «no han variado sus fundamentos sólidos». Esta gestora advierte que, aunque algunos países del Golfo podrían vender parte de sus reservas para financiar gastos, el oro sigue siendo una oportunidad atractiva para la diversificación. Además, la región de Oriente Medio es identificada como esencial para el mercado del oro, dado que el 20% del comercio mundial pasa por Dubai.
El endeudamiento en las principales economías es tan elevado que no puede soportar una subida de los tipos de interés reales sin generar serias dudas sobre la solvencia de la deuda soberana
Lo anterior fortalece la visión de que el oro es una reserva de valor confiable en situaciones de riesgo económico.
UBS prevé que el oro podría alcanzar los 5.900 dólares por onza a finales de este año, partiendo de la trayectoria alcista intacta a largo plazo. Mark Haefele, director de Inversiones de UBS Global Wealth Management, señala que el potencial de subida podría superar el 38%, tal y como estima también el banco JP Morgan, que elevó su previsión hasta los 6.300 dólares antes del conflicto.
Creemos que la trayectoria alcista a largo plazo del oro sigue intacta y prevemos que el metal precioso alcance los 5.900 dólares por onza a finales de este año
Con este panorama, los analistas confían en que el oro no solo recupere sus niveles máximos de precios, sino incluso que los supere, basándose en precedentes históricos similares.
