Iberdrola ha decidido poner en cuarentena una cuarta parte de las inversiones que tenía previsto acometer en las redes de distribución en España para el periodo 2025-2028, lo que equivale a unos 1.000 millones de euros. Esta decisión está sujeta al marco regulatorio que estipule la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) para el siguiente periodo regulatorio 2026-2031.
Inversiones en redes de distribución
Durante el reciente Capital Markets Day, el consejero delegado de Iberdrola, Pedro Azagra, informó a los analistas que la compañía prevé unas inversiones de 4.000 millones de euros para el negocio de redes de distribución en España. Sin embargo, Azagra indicó que esta cifra «podría variar más o menos en 1.000 millones en función de las condiciones finales aprobadas» por el regulador. Se estima un retorno sobre el capital de la inversión (ROE regulatorio) cercano al 8%.
Los riesgos para España dependen de las medidas regulatorias que se adopten.
En julio pasado, el ‘superregulador’ propuso una retribución del 6,46% para el periodo 2026-2031, ligeramente superior a la actual del 5,58%, pero aún lejos del 7% u 8% que demandan las eléctricas. Azagra enfatizó lo importante de mantener una base regulada bien diversificada.
Plan estratégico y cierre nuclear
El nuevo plan estratégico de Iberdrola también contempla el cierre de la central nuclear de Almaraz tal como está pactado en el protocolo de 2019, con el fin del primer ciclo en 2027 y del segundo en 2028. Esta acción impactará en la capacidad instalada del grupo en España, que pasará de los actuales 31.000 MW a 32.500 MW para 2028, compensando parcialmente con la instalación de 2.000 MW adicionales, incluidos 600 MW de baterías.
Esto dependerá también del marco regulador, ya que debemos asegurar retornos suficientes y que aumenten también los límites de inversión con recuperación de OPEX.
En total, la hoja de ruta 2025-2028 de Iberdrola prevé 9.000 millones de euros en inversiones en España, apuntando a un incremento en su base de activos regulados de los 9.000 millones de euros a los 11.500 millones de euros en cuatro años. Dentro de esta cifra, 5.000 millones se destinarán a energía y clientes, repartidos en un 60% para generación renovable y un 40% para clientes.
