Las asociaciones GSMA y Connect Europe han emitido una advertencia al Viejo Continente sobre las implicaciones económicas que podría tener el veto a empresas como Huawei y ZTE en las infraestructuras digitales críticas de la Unión Europea. Esto surge tras la propuesta de la Comisión Europea de hacer obligatorias las recomendaciones de seguridad para las redes 5G, que hasta ahora han sido voluntarias y con diferentes niveles de éxito en su implementación.
La seguridad versus el coste financiero
Aunque ambas asociaciones reconocen la importancia de mejorar la seguridad de las redes, consideran que la propuesta de Bruselas podría obstaculizar las inversiones que las telecomunicaciones necesarias en los próximos años. GSMA ha destacado que, en un momento de «fricción geopolítica» y con un «panorama de riesgos en constante evolución», las empresas del sector realizan «inversiones sustanciales» para asegurar la infraestructura digital de Europa. La eliminación de proveedores de alto riesgo como Huawei y ZTE generaría «costes sustanciales» que podrían reducir los recursos para actualizaciones de red y mejoras de conectividad planificadas.
Compartimos el objetivo de la Comisión de reforzar la ciberseguridad europea. Sin embargo, estas medidas deben basarse estrictamente en los riesgos y ser operativamente viables.
GSMA también ha subrayado que las medidas legislativas deberían ser específicas y proporcionar previsibilidad a largo plazo, resaltando que no todos los componentes de los equipos tienen la misma sensibilidad. Por ello, considera desproporcionados los enfoques generales.
Las advertencias de Connect Europe
En una línea similar, Connect Europe ha advertido que tales políticas podrían «debilitar significativamente al mismo sector que pretenden proteger». Los operadores se enfrentan a grandes requisitos de inversión para terminar el despliegue de 5G y fibra, y las condiciones regulatorias actuales limitan su capacidad inversionista. Según la entidad, el actual borrador de la Ley de Ciberseguridad agregará una carga multimillonaria al sector.
Connect Europe insta a los legisladores de la UE a corregir la propuesta de la CSA durante el proceso legislativo, garantizando que ofrezca resultados de seguridad efectivos sin comprometer la competitividad digital de Europa.
Finalmente, Connect Europe ha subrayado que los principios de no discriminación de la UE podrían ser violados si se restringe a los proveedores según el país de origen en lugar de con normas técnicas objetivas. Huawei, por su parte, ha afirmado que seguirá participando en el proceso legislativo para proteger sus intereses dentro de Europa.
