Un sorprendente fenómeno se registró en los mercados energéticos antes del anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre el inicio de conversaciones con Irán, en un intento por resolver el conflicto bélico. Apenas 15 minutos antes de este anuncio, se realizaron operaciones por un valor de 580 millones de dólares (aproximadamente 500 millones de euros), lo que provocó un desplome significativo en los precios del petróleo y el gas.
El diario ‘Financial Times’ reportó que alrededor de 6.200 contratos de futuros de crudo, tanto del petróleo Brent, de referencia en Europa, como del West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, cambiaron de manos en solo un minuto, entre las 6.49 horas y las 6.50 horas del lunes. Justo después, a las 7.04 horas, Trump anunció en su red Truth Social las conversaciones con Irán, lo cual coincide con el movimiento inusual observado en los mercados.
De manera paralela, se evidenció un incremento inusual en las operaciones de futuros del índice S&P 500 después de las transacciones petroleras, lo que contrastó con la tranquilidad previa a la apertura de las bolsas. Aunque esto genera especulaciones sobre intercambios de información privilegiada, no se ha identificado aún qué compañías podrían estar detrás de estos movimientos extraordinarios.
El portavoz de la Casa Blanca, Kush Desai, ha negado que el Ejecutivo estadounidense permita que ningún funcionario de la Administración se lucre ilegalmente aprovechándose de información privilegiada
Adicionalmente, subrayó que el objetivo del presidente Trump es actuar en beneficio del pueblo estadounidense, desestimando cualquier rumor infundado.
El lunes, Donald Trump anunció conversaciones «constructivas» con Irán, ordenando posponer cualquier ataque militar contra las centrales eléctricas del país persa. Anteriormente, Trump había dado un ultimátum de 48 horas para reabrir el estrecho de Ormuz. Estos indicios de una posible distensión en el conflicto fueron bien recibidos por los mercados financieros, lo que llevó a la mayoría de los índices bursátiles a registrar crecimientos.
Como resultado de estas novedades, los precios de la energía cayeron significativamente, con el precio del barril Brent registrando un retroceso del 17% y ubicándose por debajo de los 100 dólares.
