La filial británica de Banco Santander ha realizado una exitosa incursión en los mercados financieros este lunes, logrando colocar un bono por un total de 1.750 millones de euros. Esta operación ha sido dividida en dos tramos, cada uno con distinta duración y cupón, según los términos facilitados por Bloomberg.
El primer tramo se compone de 1.000 millones de euros con un vencimiento previsto para febrero de 2030, lo que supone un plazo de cuatro años. Los inversores tienen la opción de solicitar una amortización anticipada al inicio del tercer año. La colocación se realizó a un precio establecido en el ‘mid swap’, añadiendo un diferencial de 65 puntos básicos, una cifra inferior a la inicialmente propuesta de 90 puntos básicos. La demanda ha superado las expectativas, alcanzando más de 1.600 millones de euros, y el cupón final se ha fijado en un 2,956%.
El segundo tramo de esta operación incluye 750 millones de euros, con un vencimiento a ocho años, es decir, para febrero de 2034. Al igual que en el primer tramo, existe la posibilidad de amortización anticipada, en este caso, en el séptimo año. El precio también fue determinado en el ‘mid swap’, con un diferencial de 100 puntos básicos, notablemente inferior al rango inicial propuesto de entre 125 y 130 puntos básicos. La demanda de este tramo superó los 1.750 millones de euros, con un cupón establecido en 3,649%.
Además del propio Santander, han actuado como colocadores en esta oferta Barclays, Deutsche Bank, Natixis, Société Générale y NatWest
Con el apoyo de estas importantes entidades financieras, Banco Santander ha reforzado su presencia en los mercados, demostrando una sólida demanda por parte de los inversores y asegurando condiciones favorables para sus emisiones de deuda. Este movimiento estratégico respalda la posición de la entidad bancaria en el panorama financiero europeo.


