El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha decidido abordar el tema de su controvertido interés por el control de Groenlandia. Esta cuestión será tratada en una reunión prevista durante el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza. Según ha mencionado Trump en su plataforma Truth Social, esta reunión ha sido acordada con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. Trump ha destacado que Groenlandia «es fundamental para la seguridad nacional y mundial», enfatizando que «no hay vuelta atrás».
En su mensaje, Trump subrayó cómo durante su primer mandato se llevó a cabo una reconstrucción significativa de las Fuerzas Armadas, afirmando que esto ha posicionado a Estados Unidos como la única potencia capaz de garantizar la paz mundial. A pesar de la importancia de esta postura, ha evitado precisar si considera la fuerza como una opción para controlar Groenlandia, señalando simplemente «sin comentarios» en una reciente entrevista con NBC News.
El mandatario también ha advertido sobre la posibilidad de imponer nuevos aranceles a los siete países europeos, incluidos Dinamarca, si no se llega a un acuerdo satisfactorio sobre la adquisición de la isla. Según Trump, Europa debería centrar su atención en el conflicto entre Rusia y Ucrania en lugar de interponerse en sus deseos respecto a Groenlandia.
En un contexto de creciente tensión, el ministro de Defensa de Dinamarca, Troels Lund Poulsen, y la ministra de Exteriores de Groenlandia, Vivian Motzfeldt, han solicitado a la OTAN el despliegue de una misión en la isla. Esta petición refleja la preocupación existente ante la presión de Estados Unidos para obtener la soberanía de Groenlandia y ocurre justo cuando la Unión Europea considera reactivar sanciones de 93.000 millones de euros previamente suspendidas tras un acuerdo comercial con Washington.
Además, el presidente Trump ha declarado antes de partir de Florida que no espera oposición por parte de los líderes europeos a sus planes para Groenlandia, insistiendo en que «no pueden protegerlo». Este clima de incertidumbre precede a la cumbre extraordinaria de los Veintisiete, donde se discutirá la crisis con Washington.


