Un juzgado del distrito de Massachusetts ha aprobado la medida cautelar que solicitaba el megaproyecto eólico marino ‘Vineyard Wind 1’. Este proyecto, liderado por Iberdrola a través de su filial Avangrid y el fondo danés Copenhagen Infrastructure Partners (CIP), había recibido en diciembre una orden de suspensión por parte de la Oficina de Gestión de las Energías Marinas del Departamento del Interior (BOEM, por sus siglas en inglés). La decisión judicial ha desbloqueado el proyecto, permitiendo retomar de inmediato las actividades de construcción y producción.
Pese al avance favorable, la sociedad Vineyard Wind ha destacado su intención de seguir colaborando con la Administración de Estados Unidos para lograr una resolución rápida y duradera del procedimiento. Actualmente, el parque eólico marino de ‘Vineyard Wind 1’ está completado en un 95% y ya suministra energía a hogares e industrias de Nueva Inglaterra, esperando completar el 5% restante lo antes posible, priorizando siempre la seguridad en su ejecución.
En enero, Vineyard Wind presentó una solicitud ante un tribunal federal de Massachusetts para que se emitiera esta orden judicial. La suspensión, que había sido determinada por la administración de Donald Trump, afectó también a otros proyectos de parques eólicos marinos, incluyendo ‘Revolution Wind’, ‘Sunrise Wind’, ‘Coastal Virginia Offshore Wind’ y ‘Empire Wind 1’. Sin embargo, la Justicia de Estados Unidos ha revertido sistemáticamente estas suspensiones, otorgando medidas cautelares a múltiples proyectos, incluyendo los de Orsted y Equinor.
‘Vineyard Wind 1’ ya proporciona energía a cerca de 400.000 hogares en Massachusetts y alcanzará una capacidad de 806 megavatios (MW) al completarse
‘Vineyard Wind 1’ se posiciona como la primera gran instalación eólica ‘offshore’ de Iberdrola en EE.UU. El proyecto, compartido al 50% con CIP, representa una inversión de aproximadamente 3.000 millones de dólares (más de 2.700 millones de euros), respaldada por contratos con las principales empresas eléctricas del estado.
El reciente desbloqueo de la suspensión de las obras refuerza la confianza en el futuro de los parques eólicos marinos bajo la administración actual. Además, este éxito subraya el compromiso continuo de Iberdrola y CIP con el desarrollo de energías renovables a nivel internacional, particularmente en Estados Unidos, donde las energías limpias enfrentaron desafíos regulatorios significativos bajo la administración anterior.


