La declaración de la renta es el trámite anual mediante el cual los contribuyentes regularizan su situación fiscal con la Agencia Tributaria. A través de este proceso se comunican los ingresos obtenidos y las deducciones aplicables durante el ejercicio anterior, y el resultado final puede ser a pagar, a devolver o neutro. Aunque para muchos se trata de un simple formulario, su correcta presentación es fundamental para evitar sanciones, acceder a devoluciones y mantener al día las obligaciones tributarias.
En 2026, la campaña de la renta corresponde a la Renta 2025, es decir, a los rendimientos e ingresos obtenidos a lo largo del año 2025. Por este motivo, la planificación cobra especial importancia. Revisar con antelación los datos fiscales, recopilar certificados y elegir la modalidad de presentación —por Internet, por teléfono o de forma presencial— permite afrontar el proceso con mayor margen y reducir errores.
El calendario oficial de la campaña se recoge en el denominado Calendario del contribuyente 2026, disponible a través del portal de la Agencia Tributaria. Este documento agrupa todas las fechas relevantes del ejercicio fiscal y sirve como guía tanto para particulares como para profesionales que gestionan declaraciones de terceros.
El inicio de la campaña de la Renta 2026 está fijado para el 8 de abril de 2026, fecha desde la que se podrá presentar por Internet tanto la declaración del IRPF como la del Impuesto sobre el Patrimonio, correspondiente también al ejercicio 2025. Esta modalidad suele ser la más utilizada por los contribuyentes, al permitir una tramitación más ágil y flexible.
A partir del 6 de mayo de 2026 se habilita la presentación por teléfono, una opción pensada para quienes prefieren asistencia personalizada sin necesidad de desplazarse. Posteriormente, desde el 1 de junio de 2026, se abre el plazo para la presentación presencial en las oficinas de la Agencia Tributaria, siempre con cita previa.
Uno de los aspectos clave del calendario es la diferencia entre el plazo general y el límite para domiciliar el pago. Aunque la campaña finaliza el 30 de junio de 2026, aquellos contribuyentes cuyo resultado sea a ingresar y opten por la domiciliación bancaria deberán presentar la declaración como máximo el 25 de junio de 2026. En cambio, si el resultado es a devolver, negativo o a ingresar sin domiciliación del primer plazo, el límite se mantiene hasta el cierre general.
La normativa del IRPF permite fraccionar el pago de la renta en dos plazos sin intereses: el primero se abona en el momento de la presentación y el segundo tiene un vencimiento posterior. En la campaña de la Renta 2026, el segundo plazo para quienes hayan optado por el fraccionamiento vencerá el 5 de noviembre de 2026, una fecha que conviene anotar para evitar recargos.
Con el calendario de la declaración de la Renta 2026 ya definido, la Agencia Tributaria recuerda la importancia de respetar los plazos y elegir la modalidad de presentación más adecuada a cada situación. Una correcta planificación permite cumplir con las obligaciones fiscales dentro de plazo y minimizar incidencias durante la campaña.
