El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha manifestado su apoyo a la aplicación provisional del acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y Mercosur. Esto ocurre a pesar de que el Parlamento Europeo ha decidido llevar el tratado al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) debido a inquietudes sobre su compatibilidad con la normativa comunitaria. Sánchez ha resaltado que la aplicación ya ha sido aprobada por el Consejo, subrayando que no hay nada más que añadir.
Durante una rueda de prensa en Bruselas, tras la reunión del Consejo Europeo extraordinario que abordó tanto la situación en Groenlandia como las presiones geopolíticas y comerciales de Washington, Sánchez reafirmó que la posición del Consejo sobre el acuerdo con Mercosur está clara desde finales del año anterior. Según él, corresponde a la justicia analizar la legalidad de ciertos aspectos del tratado, pero, mientras tanto, es esencial acelerar la integración económica y ampliar las alianzas comerciales mediante la aplicación inmediata del acuerdo con Mercosur.
La semana pasada, todos los Estados miembros de la UE dieron su visto bueno al acuerdo, aprobando también su aplicación provisional mientras concluye el proceso de ratificación. Este proceso requiere la aprobación definitiva del Parlamento Europeo. Sin embargo, la aplicación provisional del mismo está sujeta a la decisión final de la Comisión Europea, que tomará pasos efectivos una vez que al menos uno de los países de Mercosur complete sus procedimientos de ratificación interna. Las instituciones europeas estiman que dicho proceso podría tardar entre uno y dos meses.


