El secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, ha confirmado que el Real Decreto que contempla una subida del 3,1% en el salario mínimo interprofesional (SMI) para el año 2026 está en proceso de aprobación. Se espera que el decreto sea publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) en un plazo máximo de tres semanas, apuntando hacia mediados o finales de febrero. Este anuncio se realizó tras una rueda de prensa dedicada a presentar las cifras de desempleo.
Pérez Rey explicó que la subida del salario mínimo es inminente y se aplicará de manera retroactiva. El objetivo es garantizar que el aumento beneficie a las personas trabajadoras lo antes posible. Ante la cuestión de la prórroga del salario mínimo de 2025, el secretario de Estado reafirmó que la función del suelo salarial del SMI no desaparecerá, a pesar de que el decreto del escudo social no fue convalidado debido a la oposición de PP, Vox y Junts en el Congreso. Para asegurar este derecho, la Dirección General de Trabajo ya ha emitido una circular interpretativa que proporciona tranquilidad a los trabajadores.
La función de suelo salarial del salario mínimo interprofesional no puede desaparecer en ningún caso como consecuencia de la no convalidación del real decreto
La inminente subida del salario mínimo situará el SMI en 1.221 euros mensuales distribuidos en catorce pagas. Según el Ministerio de Trabajo, la inclusión de una prórroga del SMI de 2025 en el nuevo decreto ley no es imprescindible, considerando que ya se avanza en el año 2026. Pérez Rey aclaró que, debido a razones técnicas y normativas, la reforma de las reglas de absorción y compensación relacionada con los complementos salariales no podrá aprobarse de manera simultánea con la nueva actualización del SMI.
Eso no es posible hacerlo cuando uno introduce un cambio de calado, un cambio en la estructura del decreto. Ahí sí que necesitamos cumplir todos y cada uno de los trámites
El secretario de Estado indicó que, aunque la nueva cuantía del SMI se puede actualizar rápidamente mediante un decreto, modificar las reglas de absorción y compensación requiere de un proceso más prolongado por su complejidad legislativa. Este proceso no solo busca reformar las actuales reglas, sino también integrar en el ordenamiento jurídico español la Directiva de Salarios Mínimos Europea, lo cual conlleva múltiples implicaciones.
Finalmente, Joaquín Pérez Rey subrayó que estas reformas avanzan y se tramitarán en futuros tiempos legislativos para alinear las políticas salariales con las normativas europeas. Entender esta dualidad entre velocidad en algunas actualizaciones y la rigurosidad en otras es clave para llevar a cabo un desarrollo laboral justo y equitativo en España.


