En una intervención que ha generado múltiples reacciones, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha aprovechado su participación este miércoles en el Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, para destacar lo que él describe como un «milagro económico» bajo su liderazgo. Este acontecimiento fue además significativo, ya que ocurría al cumplirse el primer aniversario de su regreso a la presidencia.
Trump ha utilizado la plataforma en Davos para proclamar que la economía estadounidense está experimentando un periodo de auge. «El crecimiento se dispara, la productividad se dispara, la inversión se dispara, los ingresos suben y la inflación ha sido derrotada», afirmó desde la tribuna del Foro. Desde su perspectiva, estas mejoras económicas, que se remontan a su mandato, representan buenas noticias no solo para Estados Unidos, sino para todas las naciones.
Les hemos demostrado que estaban equivocados. Es todo lo contrario
El presidente enfatizó que, contrario a las predicciones de «prácticamente todos los supuestos expertos» que anticipaban una recesión con una inflación descontrolada, sus políticas han logrado resultados opuestos. En particular, subrayó cómo su decisión de implementar aranceles ha contribuido a una caída «asombrosa» del 77% en el déficit comercial sin desencadenar inflación.
En su discurso, Trump también tuvo palabras para Europa, advirtiendo que la región «no va por buen camino». Si bien expresó su amor por Europa y su deseo de que prospere, sugirió que algunos lugares allí «ya ni siquiera son reconocibles» y animó a esos países a seguir el ejemplo de Estados Unidos para mejorar sus economías.
Concluyendo su intervención, Trump declaró que Estados Unidos es el motor económico del planeta y que su recuperación económica bajo su mandato es «la más rápida y drástica» de la historia del país. Según él, el país está en camino de duplicar la tasa de crecimiento proyectada por el FMI gracias a sus políticas.


