La Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos ha manifestado su rechazo hacia el anuncio de Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, de activar la aplicación provisional del acuerdo comercial UE-Mercosur, criticando esta decisión como un acto «precipitado y lesivo» para el sector agrario europeo. En un comunicado oficial, la organización agraria ha solicitado la dimisión de Von der Leyen, acusándola de «vender los intereses de los productores europeos» y de «saltarse las reglas y principios democráticos».
La Unión de Uniones ha expresado que la aplicación de este acuerdo, en las condiciones actuales, es perjudicial para agricultores y ganaderos europeos, ya que estos deberán competir con productos que no cumplen con los mismos estándares sanitarios, medioambientales y sociales. Incluso han criticado que la cláusula de salvaguarda agraria, anunciada por la Comisión, no forma parte del texto del acuerdo y no ofrece una «protección real ni automática».
Acelerar la apertura comercial en este contexto es una irresponsabilidad. La seguridad alimentaria no puede sacrificarse en nombre de la geoestrategia
Desde otro ángulo, la organización agraria acusa a la Comisión Europea de manipular los procedimientos para forzar la aprobación del acuerdo, despojando de contenido el debate democrático y reduciendo el margen de decisión de los parlamentos. Según Unión de Uniones, «la aplicación provisional no puede convertirse en un atajo para imponer hechos consumados», ya que se debilita el control democrático sobre una cuestión de gran importancia económica y política.


