Después de que la oferta pública de adquisición (OPA) de BBVA sobre Sabadell se declarara fallida, ambos bancos han renovado sus planteamientos estratégicos para asegurar un crecimiento sostenible y satisfacer las expectativas de sus accionistas.
BBVA apuesta por el crecimiento orgánico en Europa
El consejero delegado de BBVA, Onur Genç, ha destacado que el enfoque actual se centra en el crecimiento orgánico, especialmente a través de su modelo digital en Italia y Alemania. Según Genç, «estamos creciendo mucho más que todos los bancos europeos en el último año», con una tasa interanual del 16% en la cartera de préstamos. Este impulso está permitiendo a BBVA ganar cuota de mercado, particularmente en España, donde la cartera ha aumentado un 6% en variación interanual hasta junio. Este avance se alinea con el plan estratégico presentado para el periodo 2025-2028, que contempla una rentabilidad sobre capital tangible (RoTE) media del 22%.
El banco prevé una remuneración total de unos 36.000 millones de euros y beneficios netos de 48.000 millones de euros hasta 2028
En el corto plazo, BBVA dispone de 13.000 millones de euros, de los cuales 1.000 millones se destinarán a la recompra de acciones que comenzará el 31 de octubre. Además, el 7 de noviembre se repartirá un dividendo en efectivo de 0,32 euros.
Sabadell retoma la venta de su plataforma de pagos
Por su parte, Sabadell planea reactivar la venta del 80% de Paycomet, su plataforma de pagos, a Nexi. Esta operación, que se había detenido por la OPA, había sido inicialmente valorada en 280 millones de euros y podría alcanzar los 350 millones de euros dependiendo del éxito en la consecución de objetivos. Según fuentes del banco, esta transacción es «industrialmente muy atractiva» y se espera que con el fracaso de la OPA pueda llevarse a cabo. Paralelamente, Sabadell mantiene su compromiso de remunerar a sus accionistas, con una previsión de reparto de 6.450 millones de euros hasta 2027.
El dividendo extraordinario de 2.500 millones de euros previsto para 2026 refleja las ambiciosas metas financieras del banco
Este dividendo se realizará tras el cierre de la venta de su filial británica TSB a Santander, una operación que representa un componente significativo de su estrategia de capital y rentabilidad futura.
