La asociación empresarial Direbús, que congrega a más de 700 empresas de transporte de viajeros por carretera en España, ha manifestado su intención de recurrir a las autoridades de competencia de la Unión Europea. El motivo de esta acción es la reciente licitación impulsada por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible para ofrecer servicios de transporte alternativo por carretera a Renfe Viajeros. Según Direbús, esta licitación podría excluir a la mayoría de compañías del sector, afectando especialmente a las pequeñas y medianas empresas (pymes).
Desacuerdos y preocupaciones en el sector
Durante la última reunión del Comité Nacional de Transporte por Carretera (CNTC), las diferentes asociaciones que lo conforman analizaron las implicaciones del concurso, pero no lograron alcanzar un consenso para responder de manera conjunta o impugnar los términos de la licitación. Direbús, por su parte, ha decidido impugnar la licitación, argumentando que los requisitos establecidos favorecen únicamente a grandes operadores, dejando fuera a numerosas empresas familiares con vasta experiencia en el sector.
Las normas de competencia de la UE están diseñadas para asegurar igualdad de condiciones entre empresas, fomentar la innovación y el desarrollo de las pymes
En línea con esto, Direbús está considerando elevar su denuncia a la Comisión Europea, remarcando que esta institución comunitaria se encarga de vigilar prácticas anticompetitivas para garantizar un mercado equitativo y con precios justos para los consumidores.
Recomendaciones de la CNMC
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha incidido en la necesidad de mejorar el diseño de las concesiones públicas para fomentar la competencia. Entre otras propuestas, sugiere la desagregación de las licitaciones en diversos lotes para facilitar el ingreso de más empresas, así como reconsiderar requisitos que se conviertan en barreras de entrada para las compañías de menor tamaño.
Direbús lamenta que el sector no haya coordinado una respuesta unificada frente a una licitación que, en su opinión, parece diseñada para favorecer a pocos operadores cercanos al Ministerio de Transportes. La asociación insiste en que existe suficiente capacidad operativa en el sector para prestar estos servicios y defiende un modelo de adjudicación más inclusivo, permitiendo la participación de empresas de distintos tamaños y regiones.
La licitación supone un grave perjuicio para las pequeñas y medianas empresas del transporte y representa una amenaza directa a su viabilidad
En un movimiento paralelo, la Asociación Nacional de Empresarios de Transportes en Autocares (Anetra) también ha anunciado que recurrirá la licitación de Renfe, considerando que distorsiona las condiciones de competencia y amenaza la sostenibilidad de numerosas pymes. Para ello, Anetra ha contratado un despacho jurídico especializado en derecho administrativo para preparar su recurso. Las acciones emprendidas subrayan la creciente preocupación del sector ante los impactos de la nueva licitación.
