El Banco Europeo de Inversiones (BEI) ha otorgado un préstamo verde a Iberdrola, respaldado por la garantía de Cesce, de 175 millones de euros. Este financiamiento está destinado a la construcción y explotación de dos parques eólicos en el complejo hidroeléctrico Tâmega en el norte de Portugal, conocido como «la gigabatería del Tâmega». Las instalaciones contarán con una capacidad combinada de 274 MW, suficientes para suministrar energía limpia a 400.000 personas. Este proyecto se destaca como el primero en Portugal en tener una conexión híbrida entre almacenamiento por bombeo y energía eólica, siendo además uno de los mayores proyectos energéticos del país.
Estas nuevas instalaciones se sumarán a las tres centrales existentes en el complejo hidroeléctrico de almacenamiento por bombeo del Tâmega: Gouvães, Daivões y Alto Tâmega. Este avance supone la segunda financiación del BEI con garantía de Cesce para apoyar proyectos verdes de empresas españolas fuera de su país, en línea con los objetivos de acción por el clima y sostenibilidad medioambiental de la Unión Europea.
La hibridación de las energías eólica e hidroeléctrica permite compartir la infraestructura de conexión a la red eléctrica, optimizando la integración de energías renovables y minimizando el impacto ambiental. Este proyecto fortalecerá el sistema eléctrico de Portugal y contribuirá a la reducción de emisiones de carbono. Además, este proyecto se alinea con los objetivos del Grupo BEI establecidos en su Hoja de Ruta Estratégica para 2024-2027 y la segunda fase de la Hoja de Ruta del Banco del Clima, así como el plan de acción del BEI para el programa REPowerEU.
El director general de operaciones del BEI, Jean-Christophe Laloux, ha afirmado que esta financiación «contribuye a la seguridad energética de Portugal, aprovechando las sinergias entre tecnologías limpias»
En la misma línea, Beatriz Reguero, directora de Área de Cuenta del Estado de Cesce, ha subrayado el orgullo de la compañía por apoyar los esfuerzos de las empresas españolas en la transición energética de Europa, destacando cómo estas alianzas pueden canalizar la innovación y la inversión sostenible hacia proyectos de crecimiento económico y energía renovable.
José Sainz Armada, director de finanzas, control y desarrollo corporativo de Iberdrola, ha resaltado que esta operación fortalece la estrategia financiera de la compañía, confirmando su capacidad para impulsar «proyectos estratégicos clave». Estos esfuerzos no solo mejoran la seguridad energética sino que también aumentan la competitividad a través de la electrificación, posicionando a Iberdrola como líder en el sector de las energías renovables a nivel internacional.
