El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha iniciado un proceso de licitación pública para la adquisición de 30 trenes de última generación destinados a los servicios de alta velocidad de Renfe, con un presupuesto total de 1.362 millones de euros. Esta iniciativa, anunciada por el ministro Oscar Puente durante su intervención en el Congreso de los Diputados, podría ampliarse a 40 trenes, elevando el coste total por encima de los 1.700 millones de euros.
El Consejo de Administración de Renfe ha dado su visto bueno a esta compra, considerada como la mayor operación de adquisición de material rodante en la historia de la empresa pública ferroviaria. El plan es parte de una estrategia más amplia para modernizar y aumentar la capacidad de la flota, anticipándose a un crecimiento en la demanda.
Según fuentes del Ministerio, estos nuevos trenes tendrán la capacidad de operar a una velocidad de 350 kilómetros por hora, en cuanto la infraestructura ferroviaria lo permita. La primera fase de este plan contempla comenzar por la ruta entre Madrid y Barcelona.
Los nuevos trenes permitirán modernizar la flota, incrementar la oferta de plazas y afrontar así el crecimiento de la demanda previsto para los próximos años
En cuanto a los plazos de entrega, se ha establecido un cronograma que prioriza la construcción y entrega de las unidades, con 5 trenes previstos para ser entregados en un plazo de 40 meses, y toda la flota antes de concluir 78 meses.
Además de su gran capacidad, estos trenes se diseñarán para incluir espacios accesibles para personas con movilidad reducida y áreas para bicicletas. También contarán con servicios de restauración, como cafeterías, en línea con el objetivo de mejorar la experiencia del pasajero y adaptar los servicios a las necesidades de los usuarios actuales.
