El Mobile World Congress (MWC), que se llevará a cabo del 2 al 5 de marzo en el recinto Gran Via de Fira de Barcelona, se centrará este año en importantes temáticas del sector de telecomunicaciones. Organizado por la GSMA, el evento reunirá a asistentes y expositores de todo el mundo para abordar cuestiones clave como redes inteligentes y autónomas, soberanía digital y la redefinición del modelo operativo. Este encuentro llega en un momento crucial para la industria, en el que la conectividad se encuentra en un punto de inflexión significativo.
César Cid, responsable de Comunicaciones, Medios y Tecnología de Accenture en España y Portugal, ha destacado cuatro tendencias que dominarán el evento. Uno de los focos principales es el desarrollo de redes autónomas de nivel L4 y L5. Estas redes son capaces de anticipar incidencias y optimizar el rendimiento de extremo a extremo, lo que supone un reto para las operadoras en términos de velocidad de integración.
El verdadero reto es la velocidad con la que las operadoras podrán alcanzar ese modelo
En el contexto de la transformación digital acelerada, la soberanía es redefinida no solo por el almacenamiento de datos, sino también por la operación de infraestructuras digitales y sistemas de inteligencia artificial. Cid subraya que las empresas buscan garantizar que sus servicios se gestionen por personal de confianza en el país, lo que crea una nueva oportunidad de crecimiento B2B para los operadores de telecomunicaciones.
El ámbito B2C sigue siendo vital para el sector, representando entre el 70% y el 90% de los ingresos. Sin embargo, las empresas enfrentan dificultades para convertir esta escala en fidelidad y crecimiento. Según Cid, la inteligencia artificial combinada con la economía de los creadores podría transformar esta dinámica, proporcionando nuevas fuentes de ingresos y experiencias mejoradas para los clientes.
La necesidad de reinventar el modelo operativo de las telecomunicaciones es otro tema crucial. Las empresas enfrentan retos de velocidad y eficiencia en un contexto liderado por la inteligencia artificial, y las mejoras graduales ya no son suficientes. Así, se insta a una reinvención profunda en la forma de operar internamente.
