La disputa legal entre la cadena de restaurantes Frisby España y su homónima colombiana sigue su curso en los tribunales. Frisby España ha presentado un recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de Alicante tras la decisión del Juzgado de lo Mercantil de suspender el uso de su marca en noviembre, mientras se resuelve el litigio por usurpación de imagen y personaje corporativos con la firma colombiana. La empresa confía en obtener una resolución rápida que le permita iniciar las operaciones comerciales previstas hace meses.
Demanda reconvencional y medidas de prueba
En paralelo, Frisby España ha interpuesto una demanda reconvencional en el mismo juzgado, exigiendo la «restitución íntegra del beneficio indebido obtenido» por la empresa colombiana debido a la mediatización del conflicto. Para ello, ha solicitado «medidas de prueba exhaustivas», incluyendo una «pericia contable y patrimonial integral» de la entidad colombiana, con el objetivo de obtener su condena al pago de beneficios operativos generados entre mayo y diciembre de 2025.
Además, Frisby España ha presentado sus alegaciones de fondo para demostrar «la inexistencia de cualquier infracción marcaria o acto de competencia desleal» y «la ausencia de notoriedad de la marca alegada en la Unión Europea». La firma espera que estas acciones conduzcan a la cancelación de las marcas en los registros europeos y prive de sustancia jurídica las acciones judiciales actuales.
Frisby España constata que el intento de privarla de la marca denominativa ‘Frisby’ en Europa está condenado al fracaso
Plan de crecimiento a pesar del conflicto
A pesar del litigio, la empresa española subraya que cuenta con un plan de crecimiento «plenamente estructurado y cuantificado», que ya está en marcha con la apertura de doce restaurantes en España. El conflicto judicial tuvo su inicio en mayo de 2025, cuando empresarios españoles liderados por el belga Charles Dupont intentaron registrar la marca Frisby para operar en España y la Unión Europea.


