El presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio Garamendi, advirtió que la guerra en Irán tendrá repercusiones importantes para las empresas españolas, especialmente en el contexto de la inflación y los precios del petróleo. Estas declaraciones fueron hechas el martes durante un encuentro empresarial en Santander, organizado por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD).
La guerra en Irán va a afectar a las empresas españolas y podría influir en un proceso inflacionario, principalmente en el sector petrolero
Garamendi destacó que la situación en el estrecho de Ormuz, un punto estratégico para el transporte de petróleo, es una fuente de preocupación económica. Aunque España experimenta una menor dependencia del gas de la región, el bloqueo del suministro de petróleo podría impactar los precios a nivel nacional.
El líder empresarial enfatizó la incógnita que representa la duración del conflicto en Oriente Medio y su potencial influencia en las empresas. Asimismo, rechazó las afirmaciones de especulación por parte de los sindicatos ante el aumento en los precios de carburantes y transportes, calificándolo de triste necesidad para el sector.
En relación a la postura de los países europeos respecto a Estados Unidos, Garamendi, en su calidad de vicepresidente de los empresarios europeos, subrayó que la política de defensa debería ser unificada en la Unión Europea, más allá de las decisiones nacionales, y abogó por una evaluación similar a la de los aranceles.
En respuesta a la petición de CCOO y UGT de una reunión con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, para abordar el alza de precios, Garamendi expresó su desacuerdo con lo que consideró como intervencionismo sindical. Argumentó que este enfoque perjudica la economía y podría disuadir a los inversores internacionales interesados en España, afectando potencialmente la competitividad del país.
