En un movimiento significativo dentro del sector bancario, Jane Fraser, consejera delegada de Citigroup, verá su remuneración aumentar a 42 millones de dólares, equivalente a 35,4 millones de euros. Este incremento representa un 21,7% más en comparación con los 34,5 millones de dólares, o 29 millones de euros, percibidos el año anterior. La subida ha sido aprobada por el Comité de Compensación del consejo de administración de Citigroup, destacando su desempeño durante el ejercicio 2025.
Fraser mantendrá un salario base de 1,5 millones de dólares, equivalentes a 1,3 millones de euros. Sin embargo, lo que realmente eleva su retribución total es un paquete de bonificaciones que alcanza los 40,5 millones de dólares, o 34,1 millones de euros, lo que constituye un incremento del 22,7% respecto al ejercicio anterior. La remuneración variable se desglosa en una bonificación en metálico de 6,075 millones de dólares (5,1 millones de euros), 14,17 millones de dólares (12 millones de euros) en acciones diferidas y 20,25 millones de dólares (17 millones de euros) en Unidades de Acciones por Rendimiento. Este último componente correlaciona con el valor contable tangible por acción ponderado a lo largo de varios años.
El Comité de Compensación de Citi subrayó que estos emolumentos reflejan el trabajo de Jane Fraser «para fortalecer significativamente el desempeño de Citi a lo largo de 2025» y el impacto de sus «decisiones audaces».
El liderazgo de Fraser es señalado como un factor clave para el rendimiento positivo de Citi en diversos aspectos. Bajo su dirección, cada uno de los cinco negocios de la entidad generó apalancamiento operativo positivo e ingresos récord. Además, el rendimiento del precio de las acciones de Citigroup superó al de sus competidores. Gracias a la transformación continua de la empresa, más del 80% de los programas establecidos están en objetivo o cerca de alcanzarlo.
La nueva remuneración coloca a Fraser cerca de los consejeros delegados mejor pagados de Wall Street. Se sitúa apenas detrás de Jamie Dimon de JPMorgan Chase, con 43 millones de dólares, Edward Pick de Morgan Stanley, con 45 millones de dólares, y David Solomon de Goldman Sachs, con 47 millones de dólares.
