La reciente declaración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha generado una profunda inquietud en la Federación de Industrias del Calzado Español (FICE). El mandatario sugirió la posibilidad de «cortar todo el comercio» con España, algo que ha sido recibido con preocupación y llamado a la acción por parte de la federación. En un comunicado emitido este miércoles, FICE ha instado a la prudencia y ha solicitado soluciones institucionales para mantener la seguridad jurídica en las relaciones bilaterales.
La incertidumbre provocada por posibles restricciones comerciales podría afectar de manera inmediata varias áreas clave: contratación, planificación de colecciones, producción, logística, financiación y distribución. Estados Unidos representa el primer mercado extracomunitario para el calzado español y es un socio crucial para muchas pequeñas y medianas empresas (pymes) y marcas del país que generan empleo. Por ello, FICE enfatiza la necesidad de desescalar cualquier tensión y trabajar por el diálogo y la coordinación institucional dentro del marco de la Unión Europea.
El comercio debe sostenerse en reglas claras y previsibles
Con estas palabras, FICE busca asegurar a sus clientes y distribuidores en EE.UU. que España es un proveedor fiable, y exhorta a mantener la normalidad operativa mientras las instituciones abordan el asunto. La federación también ha expresado su inquietud por el impacto reputacional tras el comunicado lanzado por la FDRA (Footwear Distributors and Retailers of America), preocupaciones que se ven amplificadas tras la feria MICAM de Milán, un evento clave para el sector del calzado.
FICE ha anunciado que realizará un seguimiento constante de la situación y trabajará en estrecha colaboración con otras organizaciones empresariales e instituciones para mitigar el impacto potencial sobre las empresas del sector. Esta postura está en sintonía con el comunicado conjunto de CEOE, Cepyme y ATA, que igualmente han manifestado su preocupación y llamado al gobierno a intervenir para resolver la situación. Las organizaciones empresariales han destacado la importancia de mantener a Estados Unidos como un socio económico y político fundamental.
"Queremos poner en valor que Estados Unidos es un país amigo y un socio fundamental"
Mientras tanto, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha reafirmado desde La Moncloa la postura del ejecutivo de «no a la guerra» y ha mostrado confianza en que no habrá represalias por parte de Washington. Esta respuesta se produce tras las críticas de Trump, quien calificó a España como un aliado «terrible» por no permitir el uso de las bases de Rota y Morón para operaciones militares.
