El secretario general de UPA Huelva, Manuel Piedra, ha manifestado su preocupación por la disparidad entre los precios que pagan los consumidores por la fresa de Huelva y lo que realmente perciben los agricultores. Asegura que, mientras el precio al consumidor oscila entre 5 y 10 euros el kilo, a los agricultores se les paga menos de 2 euros por el mismo. Piedra destacó que, además de este bajo precio, los agricultores deben asumir los elevados costes de producción.
Durante una intervención en Mérida, Piedra afirmaba que «alguien se está quedando con el dinero de los agricultores» y cuestionaba quién está obteniendo beneficios a costa de los productores. La provincia de Huelva, que concentra el 98% de la producción nacional de fresas, ha visto su situación agravada por los efectos de las recientes borrascas que han afectado notablemente la producción. Según Piedra, «hemos tenido que tirar la mitad de la producción de fresa» en los momentos en que las fresas son más valoradas.
La campaña «Yo Como Fresas de Huelva» ha llegado a Mérida con el objetivo de potenciar el consumo de fresas locales. En la Plaza de España de Mérida, se han repartido más de 1.000 tarrinas de fresas para promover un producto que, según Piedra, «no necesita promoción». Esta iniciativa busca destacar el esfuerzo diario de miles de agricultores que se enfrentan a complicaciones meteorológicas y económicas para producir fresas de calidad.
La iniciativa ha recibido el respaldo de UPA-UCE Extremadura, con su secretario general, Óscar Llanos, subrayando la importancia de valorar los productos nacionales. Llanos explicó que el sector agrario en Extremadura enfrenta un incremento de los costes de producción, exacerbado por la situación geopolítica en Oriente Próximo. Llanos advirtió sobre el impacto del aumento del precio del petróleo en los fertilizantes y fitosanitarios, que podría hacer la producción «todavía mucho más insostenible».
Por ello, las reclamaciones no se hacen esperar.
El sector reclama el apoyo de los consumidores, instándolos a no fijarse únicamente en el precio, sino también en la procedencia de los productos
. De igual forma, se han solicitado medidas de apoyo a la Junta de Extremadura y al Gobierno central para «paliar un poco la situación» y hacer frente al aumento de costes.
El dirigente agrario expresó su desacuerdo con el decreto de ayudas del Gobierno que deja fuera a determinadas áreas de Extremadura y destacó la necesidad de estabilidad política para abordar estos problemas. Es urgente que se forme un gobierno, ya que la «falta de gobierno está agravando la situación del sector. Según Llanos, «ya es momento de tener gobierno porque lo necesitamos, tanto el sector agrario como la ciudadanía». Sin la intervención gubernamental adecuada, el sector agrícola podría verse todavía más afectado por estas crisis múltiples.
