La situación de las pequeñas y medianas empresas (pymes) en España en términos de digitalización ha suscitado preocupación en el sector empresarial. Un reciente comunicado de la plataforma de defensa fiscal automatizada Quantax afirma que las pymes «siguen rezagadas» en la adopción de tecnologías clave. Este retraso ocurre en un contexto donde acelerar la transformación digital podría ser decisivo.
A pesar de que España avanza considerablemente en la digitalización de la Administración Pública y en el uso de servicios digitales, tal como muestran los datos de Unicaja, las pymes, que constituyen el 98% del tejido empresarial, no experimentan el mismo nivel de desarrollo digital. Solo el 27,2% de estas empresas utiliza servicios en la nube, en comparación con el 38,9% de media en la Unión Europea, según estadísticas europeas.
España enfrenta un gran reto en la digitalización empresarial
El CEO y Co-fundador de Quantax, Álvaro Pascual, destaca que esta situación coloca a muchas pymes en «desventaja» frente a competidores más ágiles. La Comisión Europea respalda esta observación al identificar que el principal desafío para España en la Década Digital 2030 radica en el ámbito empresarial, con un enfoque especial en las pymes.
Progresar en el manejo de datos en tiempo real, demandar herramientas modernas e implementar soluciones digitales permitirá a las pymes anticipar riesgos y optimizar su flujo de caja.
En un mercado que avanza a gran velocidad, la verdadera decisión no es si digitalizarse, sino cuándo. Y todo indica que el mejor momento para empezar es hoy
Así concluye Álvaro Pascual, subrayando la urgencia y la necesidad de que las pymes españolas abracen la digitalización para mejorar su competitividad y asegurar su sostenibilidad en el futuro. La digitalización ya no es una opción, sino una necesidad imperante para las pymes de España.
