Naturgy, la empresa energética española, ha completado la venta de una cartera de nueve proyectos fotovoltaicos y de almacenamiento en Estados Unidos. Esta operación es parte de su estrategia de desinversión de activos no corrientes mantenidos para la venta en su balance de 2025. Todavía quedan dos proyectos pendientes de venta, como se detalla en su informe anual más reciente.
La llegada de la administración de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos ha introducido importantes incertidumbres regulatorias para Naturgy. Las políticas de Trump se han orientado hacia la protección de la generación convencional y la relajación de compromisos en la lucha contra el cambio climático, hechos que han llevado a Naturgy a revisar los impactos sobre sus proyectos en desarrollo.
Un ejemplo es el parque Mark Center, que tiene una potencia prevista de 124,5 megavatios (MW). Aunque no se anticipa un impacto material significativo, sí se esperan costes adicionales por la dependencia de componentes no adquiridos localmente. Naturgy ha ajustado sus adquisiciones para beneficiarse de las exenciones arancelarias disponibles.
El entorno regulatorio en Estados Unidos continúa mostrando un elevado nivel de incertidumbre
Esta incertidumbre es, en gran parte, consecuencia de nuevos aranceles y restricciones a proveedores no locales, afectando especialmente a proyectos en fases de desarrollo. Naturgy ha respondido a estos desafíos aprobando un programa de ventas para sus proyectos fotovoltaicos y de almacenamiento.
En Chile, Naturgy también ha decidido desinvertir en activos del sector de generación renovable, enfrentando dificultades financieras debido a problemas estructurales en el sistema eléctrico chileno. Las redes de transmisión y la composición del ‘mix’ de generación han complicado el cumplimiento de compromisos financieros para proyectos como el parque eólico Cabo Leones y el solar San Pedro.
Se ha decidido llevar a cabo su desinversión, iniciando un proceso estructurado de negociación
Además, en la región de Atacama, Naturgy alcanzó un acuerdo para vender los proyectos Inca de Varas I y II, ambos con capacidad de almacenamiento mediante baterías. Estas operaciones están sujetas a condiciones suspensivas para su cierre, lo que pone de manifiesto la complejidad del entorno operativo en el país sudamericano.
