La compañía petroquímica estadounidense Phillips 66 ha confirmado la adquisición de la refinería Lindsey, ubicada en el norte de Inglaterra. Este anuncio se produce tras el inicio del proceso de liquidación de las operaciones en ese emplazamiento. La empresa integrará los activos de Lindsey en sus instalaciones existentes en Humber, descartando la reapertura de la refinería en su estado actual debido a su inviabilidad.
Con esta transacción, Phillips 66 planea abastecer al mercado británico desde la refinería de Humber, lo que, según la empresa, reforzará la seguridad energética del Reino Unido. Además, se espera que esta operación respalde cientos de empleos de alta calidad y bien remunerados gracias a las actividades en la planta y las futuras inversiones.
El acuerdo para comprar los activos de la refinería de Lindsey y la infraestructura asociada supone un paso importante para Phillips 66 Limited
Paul Fursey, director ejecutivo de Phillips 66, ha destacado que la adquisición es un movimiento estratégico significativo, afirmando que continuar invirtiendo en la seguridad energética británica es clave para la compañía. En sus declaraciones, reconoció la dificultad que el cierre de la planta ha supuesto para los trabajadores y la comunidad local.
Además, Fursey subrayó que esta venta es la mejor manera de garantizar los puestos de trabajo, reforzar la economía local y fomentar la inversión en la región, destacando el compromiso de Phillips 66 con el desarrollo económico y la estabilidad en el área.

