GKN Driveline Vigo y el comité de empresa han alcanzado un preacuerdo crucial que permite la retirada del Expediente Regulador de Empleo (ERE), inicialmente previsto para afectar hasta a 75 trabajadores. Ante esta nueva situación, la Confederación Intersindical Galega (CIG) ha decidido desconvocar la huelga que estaba programada para comenzar el lunes, huelga que no contaba con el respaldo de los sindicatos CCOO y UGT. Este avance ha sido fruto de una negociación maratónica de 12 horas llevada a cabo el pasado viernes.
A pesar del consenso logrado, este preacuerdo aún debe ser refrendado por la asamblea de los trabajadores para poder formalizarse. En las negociaciones, los representantes de los trabajadores aceptaron la flexibilización de una cláusula contractual a solicitud de la empresa. Anteriormente, GKN Driveline Vigo contaba con un mecanismo de flexibilidad que permitía prescindir de trabajadores por un período específico, con el pago del 50% de su salario durante dicho tiempo.
Hasta ahora, ese tiempo estaba limitado a 10 días al año por persona, o como máximo, dos días al mes. Sin embargo, bajo el nuevo preacuerdo, este límite se extendería a 20 días anuales, con un máximo de cuatro días mensuales. Este mecanismo suele utilizarse cuando la carga de trabajo disminuye debido a circunstancias varias, como la caída en la demanda de un fabricante. Según Pedro Corral, presidente del comité (CIG), la ampliación del tiempo de flexibilidad fue una medida necesaria, ya que aunque se utilizó muy poco anteriormente, afectaba siempre a los «mismos talleres».
El comité de empresa tiene como principal objetivo evitar «salidas traumáticas», un logro que resaltaron en el comunicado enviado a los medios. Próximamente, una representación del comité se reunirá con el jefe de operaciones de GKN en Europa. Esta reunión tiene como propósito solicitar que se traiga más carga de trabajo a la planta de Vigo, subrayando la historia, el «buen hacer» y la capacidad de esta planta para adaptarse a los «continuos y diferentes problemas productivos» del sector.
El comité ve cumplido su objetivo de que no existan «salidas traumáticas»
