El Gobierno del Reino Unido ha anunciado una significativa inversión de 2.500 millones de libras esterlinas (2.895 millones de euros) destinada a impulsar las tecnologías de inteligencia artificial (IA) y cuánticas. Este compromiso tiene como objetivo posicionar al Reino Unido a la vanguardia en estos sectores innovadores. La ministra de Economía y Hacienda, Rachel Reeves, manifestó su confianza en que el Reino Unido logrará «la adopción más rápida de la IA en el G7», subrayando la ambición del país de liderar la revolución cuántica. Se estima que esta iniciativa podría generar más de 100.000 empleos y un impacto económico de 212.000 millones de libras esterlinas (245.422 millones de euros) en las dos próximas décadas.
Desglose de la inversión en tecnologías de IA y capacidad cuántica
El plan abarca el desembolso de 500 millones de libras (580 millones de euros) a través del Fondo Soberano de IA, que se lanzará en abril. Este fondo proporcionará financiación crucial, capacidad de procesamiento y otros tipos de apoyo para que las empresas británicas compitan y triunfen a nivel mundial. Además, se ha destinado una cifra récord de 2.000 millones de libras esterlinas (2.315 millones de euros) para fortalecer las capacidades cuánticas del Reino Unido. Esto incluye un ambicioso programa de compras de hasta 1.000 millones de libras (1.157 millones de euros) para adquirir ordenadores cuánticos a escala comercial.
La IA es la tecnología clave de nuestra era. La disyuntiva es la siguiente: podemos ignorar la realidad y dejar que otros países, cuyos valores pueden diferir de los nuestros, desarrollen y controlen esta tecnología
Desde el año 2020, Gran Bretaña ha visto la formación de más empresas de IA per cápita que cualquier otro lugar en Europa, y el Reino Unido alberga la segunda mayor cantidad de empresas de computación cuántica a nivel mundial.
Impulso al desarrollo del Silicon Valley Británico
Paralelamente, el Gobierno británico se propone duplicar la financiación para el corredor Oxford-Cambridge, con unos 800 millones de libras (926 millones de euros) destinados a la compra de terrenos y construcción de infraestructura. Este desarrollo busca favorecer el crecimiento en los alrededores de Oxford y Cambridge mediante la construcción de nuevas viviendas, laboratorios y espacios de trabajo.
Esto refuerza la ambición del Gobierno de convertir el corredor en el Silicon Valley de Europa, el centro global de la fabricación avanzada, la IA y las ciencias de la vida
El plan prevé la posibilidad de expropiar terrenos cuando los propietarios se opongan o presenten exigencias irrazonables, asegurando que el progreso avance con la rapidez necesaria. Con estas medidas, se espera que el corredor se convierta en un motor de crecimiento económico para el Reino Unido.
