En 2025, los servicios de alta velocidad y larga distancia de Renfe alcanzaron un hito histórico con 37,3 millones de desplazamientos, según datos proporcionados por la compañía. Este hito supone un incremento de más de dos millones de viajes respecto al año anterior, equivalente a un crecimiento cercano al 6%, cuando los desplazamientos se situaron en 35,2 millones.
Los servicios AVE emergieron nuevamente como el núcleo de la operadora pública, habiendo registrado 21,5 millones de viajes, reflejando un incremento interanual de cerca del 5% en comparación con los 20,5 millones de 2024. Al mismo tiempo, los servicios Avlo mostraron un crecimiento sobresaliente, con un aumento superior al 36%, al pasar de 4,55 millones en 2024 a más de 6,2 millones de viajes en 2025.
La consolidación del modelo de alta velocidad a precios competitivos, así como la ampliación de la oferta de plazas son, según el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, factores clave en este notable avance.
Otros servicios de larga distancia, como Alvia, sumaron cerca de 6 millones de viajes, superando los 5,8 millones del año anterior. Euromed e Intercity, por su parte, acumularon conjuntamente más de 2,6 millones de desplazamientos.
El corredor Madrid-Zaragoza-Lleida-Barcelona-Girona-Figueres lideró el tráfico, superando los 8,1 millones de viajes, cifra similar a la del año anterior, integrando servicios AVE y Avlo. El corredor de Levante y Mediterráneo, conectado con la Comunitat Valenciana y Murcia, registró una tendencia alcista, alcanzando 7,7 millones de viajes frente a los 5,5 millones del año precedente.
El corredor entre Madrid y Andalucía también demostró una evolución positiva con un total de 7,2 millones de viajes, comparado con los 6,9 millones de 2024. Asimismo, la línea Madrid-Castilla y León-Galicia, junto con la conexión a Asturias, experimentó un crecimiento notable al superar los 4,6 millones de viajes, muy por encima de los 2,5 millones previamente marcados en 2024, atribuido a la nueva oferta comercial de Renfe que mejoró la disponibilidad de plazas y redujo los tiempos de viaje.
Renfe sostuvo su liderazgo en todos los corredores donde opera, siendo el único operador que reportó beneficios en el segmento de alta velocidad. Como empresa pública, los ingresos del sector de alta velocidad y larga distancia se destinan a financiar servicios ferroviarios deficitarios, en lugar de repartir dividendos.


