Repsol ha iniciado la producción de petróleo en la fase de Lapa Suroeste, de la mano de su empresa conjunta Repsol Sinopec Brasil, en consorcio con TotalEnergies y Shell. Este yacimiento está ubicado en la cuenca de Santos, a unos 300 kilómetros de la costa de Brasil, y se espera que contribuya con 25.000 barriles brutos de petróleo al día una vez que se logre una producción plena y estable. Esto elevará la producción total del yacimiento de Lapa a unos 60.000 barriles brutos diarios.
Participación y desarrollo del proyecto
En el proyecto de Lapa Suroeste, Repsol Sinopec Brasil tiene una participación del 25%, mientras que TotalEnergies, que es el operador principal, posee el 48%, y Shell el 27%. El desarrollo implica el acoplamiento submarino de tres pozos a la unidad flotante de producción, almacenamiento y descarga (FPSO, por sus siglas en inglés) de Lapa. Esta estrategia permite el acceso a reservas adicionales mediante el uso eficiente de la capacidad disponible del FPSO ya implementado.
"La puesta en marcha de Lapa Suroeste es un ejemplo más de nuestro sólido historial de ejecución y entrega eficiente de los proyectos clave en los que hemos tomado la decisión final de inversión en los últimos años", indicó José Carlos Vicente, director ejecutivo de Exploración y Producción Internacional en Repsol. Vicente resaltó la importancia de este tipo de iniciativas para optimizar los activos de mayor calidad en la cartera de Upstream de la empresa.
Proyectos estratégicos y futuro
En 2025, Repsol ya había puesto en marcha los proyectos de gas Cypre y Mento en Trinidad y Tobago, y alcanzado la producción de petróleo en Leon-Castile, en el Golfo de EE.UU. Además, en los meses venideros se espera iniciar la producción de la primera fase del proyecto Pikka en Alaska. Junto al desarrollo de Lapa Suroeste, estos proyectos clave podrían añadir 80.000 barriles diarios para 2027.
Brasil se perfila como uno de los mercados prioritarios para Repsol en términos de exploración y producción. Sobresale el Proyecto Raia (BM-C-33) en la cuenca de Campos, realizado en colaboración con Equinor y Petrobras. Previsto para entrar en operación en 2028, este desarrollo podría emerger como una de las principales fuentes de gas natural en Brasil.
