Telefónica ha presentado su oferta final a los sindicatos en el marco del expediente de regulación de empleo (ERE) que afecta a tres de sus filiales: Telefónica Global Solutions, Telefónica Innovación Digital y Telefónica S.A. La compañía ha propuesto reducir las salidas en un 20% en estas sociedades, lo que supone 152 despidos menos de los 751 planteados inicialmente, según han informado UGT y CCOO.
Con esta nueva oferta, la cifra de despidos en Telefónica Global Solutions bajaría a 112, mientras que en Telefónica Innovación Digital se reduciría a 186. En Telefónica S.A., las salidas se limitarían a 301. Además, Telefónica ha reducido de 15 a 13 años la antigüedad necesaria para que los empleados puedan acogerse voluntariamente al ERE. Se han eliminado ciertos requisitos, como el criterio de desempeño, y se permitirán salidas en áreas críticas con un límite del 10% en la mayoría de las divisiones, exceptuando Telefónica Innovación Digital donde el límite es del 35%.
UGT y CCOO han enfatizado su posición: estar ante un proceso de despidos colectivos no es el escenario deseado
La propuesta de Telefónica también detalla las indemnizaciones a empleados. Para nacidos entre 1969 y 1971, el 68% del salario regulador se mantendrá hasta los 63 años, con una reducción al 38% posteriormente. Los nacidos entre 1965 y 1968 recibirán el 62% hasta los 63 y el 34% después. Para aquellos nacidos en 1964 y antes, los porcentajes son del 52% y 35% respectivamente. Además, se establecen entre 50 y 37 días de salario por año trabajado como compensación para quienes no se acojan a las prejubilaciones, sin límite, excepto para directivos. Telefónica también ha incrementado las primas de voluntariedad por antigüedad, ahora oscilando entre 5.000 y 18.000 euros.
La duración máxima del procedimiento de despido colectivo se extenderá hasta el 31 de diciembre de 2026. En un comunicado conjunto, UGT y CCOO expresaron su pesar por la situación: siempre hemos defendido que el empleo debe ser un elemento estratégico y no una variable de ajuste. A pesar de la propuesta final, los sindicatos aseguran que actuarán con responsabilidad, buscando una resolución acorde a la realidad actual y las posibles consecuencias de cada opción disponible.


