El Ministerio de Trabajo ha confirmado un incentivo fiscal para empresas, con el objetivo de atraer a la CEOE a un acuerdo sobre la propuesta de incremento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) de 2026. A diferencia de lo que podría entenderse como una mera compensación, la iniciativa tiene la clara intención de impulsar un aumento generalizado de los salarios en el sector empresarial.
La estrategia detrás del incentivo fiscal
Según fuentes del Ministerio de Trabajo, esta decisión, que se está perfilando en colaboración con Hacienda, ofrece una opción a las empresas, incluyendo a las concesionarias de obras públicas, para gestionar el alza del SMI a través de ajustes fiscales. Esto se debe a la complejidad de repercutir dichas subidas mediante la revisión de contratos públicos.
El incentivo fiscal no será simplemente un regalo fiscal sino que estará condicionado a que las empresas incrementen los salarios y mantengan el nivel de empleo
Este beneficio podría extenderse a áreas más afectadas por el SMI como la limpieza, la seguridad y la agricultura, aunque muchos de estos aspectos todavía se están debatiendo con Hacienda. A pesar de la inclinación de Trabajo hacia una reforma de la Ley de Desindexación para que las subidas del SMI impacten los contratos públicos, se ha señalado que esto influye en niveles administrativos más allá del Gobierno central, incluyendo comunidades autónomas y ayuntamientos.
Consecuentemente, Hacienda ha optado por la opción fiscal y tomará la decisión final sobre qué figura tributaria se utilizará para implementar el incentivo. Es importante destacar que esta medida requerirá de una reforma legal, y en ningún caso podrá incluirse en el Real Decreto planeado para la subida del SMI.
El Ministerio de Trabajo planea presentar este texto de incentivo fiscal a los agentes sociales antes del próximo jueves. Ese día, a las 17.00 horas, se llevará a cabo una nueva reunión del diálogo tripartido con la intención de cerrar las discusiones en torno a la subida del SMI. La propuesta de Trabajo contempla un aumento del 3,1% del salario mínimo para 2026, alcanzando así los 1.221 euros mensuales en catorce pagas, exento de tributación en el IRPF.


