En la inestabilidad geopolítica, los conflictos armados, los desastres naturales y las situaciones de pobreza extrema, entre otros, obligan a millones de ciudadanos de todo el mundo a abandonar sus hogares y sus países en busca de seguridad y futuro: un techo, un trabajo, educación, sanidad… La realidad de los refugiados es que se desplazan por necesidad, ya que no encuentran opciones para vivir con dignidad en sus territorios de origen.
En este contexto, organizaciones como ONG Rescate trabajan para mejorar la calidad de vida de miles de personas refugiadas y migrantes que cada año llegan a nuestro país buscando la seguridad y las oportunidades de vida perdidas. A través de programas de emergencia, acogida e inclusión social, la organización ofrece alojamiento temporal, orientación legal, atención psicológica y formación para el empleo, con el objetivo de facilitar la integración social.
Analizamos junto a Carlos Echánove, director general de la ONG Rescate, los orígenes de la organización, su propósito, la misión, la visión y los valores que guían su labor diaria.
ONG Rescate internacional tiene su origen en el International Institute Refugee Commitee por Albert Einstein para ayudar a las personas que huían del nazismo. ¿Cómo ha evolucionado la organización desde entonces hasta convertirse en lo que es hoy?
La huida de personas de Alemania del régimen nazi fue el primer episodio que hizo tomar conciencia a la sociedad occidental del drama de las personas que deben huir de su país por causas de violencia o persecución étnica, religiosa, política o de identidad sexual (y muy particularmente a las mujeres). Desde entonces, la Organización de Naciones Unidas (ONU) reguló el deber de protección de estas personas a través de la Convención de Ginebra, en la que el mismo Albert Einstein participó.
Desde 2002, como entidad independiente del Comité Internacional de Rescate (ICR, por sus siglas en inglés) con sede en España, confirmó su misión de acompañar en la reconstrucción de sus vidas. A menudo, pensamos en refugiados políticos o activistas, pero la inmensa mayoría son personas de a pie, pertenecientes a un grupo perseguido en su país de origen, o que se encuentran en medio de un conflicto armado. En muchas ocasiones, son mujeres y niños que buscan una vida pacífica y segura al perder su hogar.
En España acompañamos a unas 2.000 personas al año y en el extranjero, en países en conflicto o vecinos (Mali, Níger, Etiopía, R.D.Congo, Jordania, Palestina, Siria, Líbano, Ucrania), a más de un millón de personas a las que intentamos ayudar a crear las condiciones de una nueva autonomía económica y personal.
En este mundo geopolíticamente inestable y muy polarizado, las necesidades aumentan. Por ello, hemos crecido mucho en los últimos años.
La inserción laboral es una de las prioridades estratégicas de ONG Rescate, ¿por qué el empleo es clave para una integración real y sostenible?
La autonomía y la libertad individual forman la piedra angular de la dignidad humana. Nadie quiere ser asistido, y la autonomía pasa por la independencia económica. Trabajo, techo y red de apoyo son las claves de la integración. La inserción laboral es importante, pero también lo es el conjunto de actuaciones de apoyo a las personas refugiadas: integración social, atención psicológica, jurídica, enseñanza del español y, finalmente, su trayecto de inserción laboral.
¿Qué sectores y perfiles profesionales están concentrando mayor demanda y cómo preparan a las personas para incorporarse al mercado laboral?
En los servicios, la hostelería, la limpieza y el cuidado a las personas dependientes tienen una gran demanda que la oferta de personas nacidas en España no satisface. En los sectores productivos, la agricultura y la ganadería, la pesca, la logística, la construcción y la industria manufacturera tienen una enorme demanda insatisfecha.
Nuestro modelo es construir un plan de integración que comprende tanto su proyecto personal (asistido por trabajadores sociales, abogadas, psicólogas) como su proyecto profesional (asistido por enseñanza del español y técnicos de inserción laboral). La persona es líder y actúa en su itinerario.
Han demostrado que este modelo funciona también en zonas rurales y comarcas afectadas por el reto demográfico. ¿Qué impacto está teniendo en estos territorios?
Las zonas rurales y semirurales de Galicia, Castilla la Mancha y Castilla y León, donde tenemos centros y pisos de acogida, son el paradigma de este problema para atraer empleados y talento en España. Muchas de estas personas refugiadas vienen de entornos rurales y su integración es más sencilla en estos entornos que en ciudades que pueden percibirse como ‘agresivas’.
En estas zonas, la llegada de estas personas está invirtiendo la curva de despoblación, y atrayendo más riqueza, empleos, servicios y actividad social. Desde que el plan de empleo en Galicia comenzó su andadura en 2024, más de 700 personas han comenzado a trabajar allí.
¿Cómo pueden colaborar las empresas con ONG Rescate y qué valor aporta esta alianza tanto a las compañías como a la sociedad?
Las empresas son parte integrante fundamental del tejido social de España. Pueden aportar competencias a nuestra organización a través de contribuciones pro-bono en pisos y centros de acogida para refugiados, a través de seguros, servicios de mantenimiento, suministros, internet, sistemas de información, material de formación, de oficina, ropa de cama, material de higiene y limpieza, vehículos de transporte de bienes y personas…
Además, las compañías pueden colaborar con ONG Rescate a través de la energía y talento de sus empleados, en programas como el voluntariado corporativo o apoyo en redes sociales… Y, finalmente, también pueden aportar valor a través de la formación e inserción laboral de personas preparadas, motivadas, y que han demostrado una energía, resiliencia y adaptabilidad que a menudo son un ejemplo y contribuyen a la diversidad y compromiso de la organización. En definitiva, todos, incluidas las empresas, salimos ganando.
