El comercio global ha experimentado un notable crecimiento del 6,5% en 2025, alcanzando nuevos máximos históricos, según el informe de McKinsey & Company titulado ‘Geopolitics and the geometry of global trade: 2026 update’. Este avance ha sido impulsado significativamente por la Inteligencia Artificial (IA) y un giro estratégico hacia alianzas con socios más afines. En este escenario, destaca el liderazgo de China, considerado un actor clave en la reconfiguración del mapa comercial mundial.
El informe señala que la inversión en infraestructura para IA fue el principal motor del comercio global en 2025. El intercambio de hardware especializado, como chips, servidores y equipos de red, creció un impresionante 40% durante este periodo. Este impulso tecnológico, que representó un tercio de todo el crecimiento del comercio mundial en el último año, benefició principalmente a países como Taiwán, Corea del Sur y diversas economías de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN).
Por otro lado, los Estados Unidos se consolidaron como el principal motor de la demanda de estos bienes, concentrando aproximadamente la mitad de la nueva capacidad mundial de centros de datos. Este crecimiento impulsó el comercio estadounidense de bienes relacionados con la IA, que registró un aumento del 66%, alcanzando un valor estimado de 220.000 millones de dólares.
El informe también destaca los desafíos a los que se enfrenta la Unión Europea debido al aumento de las importaciones chinas y los nuevos aranceles en Estados Unidos. En 2025, el sector de la automoción europeo, estratégico para la industria y el empleo, vio una caída de 22.000 millones de dólares en su balanza comercial conjunta con EE.UU. y China. Las exportaciones hacia Estados Unidos descendieron un 17%, mientras que los envíos hacia China se redujeron más de un 30%.
Más que un retroceso de la globalización, lo que el informe revela es que las empresas y las economías están reconfigurando activamente con quién y qué comercializan para adaptarse a una nueva era de conexiones globales
En respuesta a estas presiones, la UE busca diversificar sus flujos comerciales con mercados de rápido crecimiento, como India o el bloque Mercosur, además de atraer inversión china para proyectos de infraestructuras críticas en Europa, como mega factorías en España y Hungría.
China, por su parte, ha adoptado una estrategia de reinvención. Pese a la reducción del 30% en el comercio bilateral con Estados Unidos, el país ha incrementado sus ventas de bienes intermedios y de capital en más de 175.000 millones de dólares. Para sostener sus volúmenes de exportación, las empresas chinas han reducido sus precios en un promedio de 8% en bienes de consumo, impactando competitivamente en regiones como Europa.
Comprender las fuerzas que transforman nuestro mundo interconectado resulta más vital que nunca
Ante la incertidumbre global, el informe subraya la importancia de que las multinacionales adopten estrategias que combinen visión a largo plazo con agilidad operativa. En un entorno caracterizado por el auge de la IA y el cambio en la fabricación global, la flexibilidad será clave para enfrentar los nuevos desafíos comerciales.
