La tasa de inflación en el Reino Unido alcanzó el 3,1% en agosto, lo que representa un incremento de dos décimas en comparación con el 2,9% registrado en julio, según datos publicados por la Oficina Nacional de Estadística (ONS). Este aumento sitúa al Índice de Precios al Consumo (IPC) británico por encima del umbral del 3%, impulsado principalmente por el incremento de los precios en el sector del transporte, especialmente debido al encarecimiento de los combustibles para vehículos.
En el sector del transporte, los precios experimentaron un aumento del 4,6% en los doce meses previos hasta agosto de 2026, en contraste con el 3,6% registrado el mes anterior. Además, el precio de los combustibles para motores se incrementó hasta un 23%. Mientras tanto, la inflación subyacente, que excluye alimentos, energía, alcohol y tabaco, se mantuvo sin cambios en agosto, continuando en el 2,6%.
El IPC subyacente de los bienes subió del 2,2% en julio al 2,7% en agosto, mientras que la tasa anual del coste de los servicios se mantuvo estable en el 3,4%. Según la nota emitida por la oficina británica, "la tasa de inflación del IPC de Reino Unido, del 3,1%, fue superior a las primeras estimaciones de inflación para Francia (2,7%) y Alemania (2,9%) en agosto de 2026".
El Banco de Inglaterra se encuentra bajo presión para decidir su política monetaria con un índice de precios que supera su objetivo
En medio de este contexto, el conflicto en Oriente Próximo sigue sin resolverse y el precio del Brent se mantiene por encima de los 100 dólares, lo que añade presión sobre el Banco de Inglaterra, que se reúne este jueves para determinar su política monetaria.
