El Fondo de Impacto Social (FIS), impulsado por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones de España, y gestionado por Cofides, ha completado su fase de inversión. Este fondo ha comprometido la totalidad de sus recursos, sumando 400 millones de euros, en un total de 39 operaciones que han logrado movilizar 1.330 millones de euros en inversiones en el país. Varias comunidades, como Castilla y León, Baleares y Aragón, han duplicado los recursos comprometidos por el fondo, mientras que Madrid y Cataluña han superado estos niveles.
Enmarcado en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), el FIS simboliza una nueva manera de entender la inversión pública: se busca emplear recursos públicos para abrir mercados, atraer capital privado y abordar desafíos pendientes. Gracias a este enfoque, España se ha posicionado como el cuarto país global y el segundo en Europa en iniciativas de colaboración público-privada en emprendimiento social. El FIS ha recibido reconocimientos internacionales de Naciones Unidas, GSG Impact e Impact Europe por su valor como práctica replicable en otros países.
El Fondo de Impacto Social ha demostrado cómo la inversión pública puede cambiar las reglas del juego, generando nuevos mercados y movilizando recursos privados hacia objetivos sociales significativos
La ministra de Inclusión, Elma Saiz, destacó que el plan de recuperación puede transformar mucho más allá del financiamiento de proyectos, siendo el FIS un ejemplo de dicha capacidad. Entre las iniciativas financiadas, se encuentra una destacada línea de vivienda asequible, con 50 millones de euros destinados a siete proyectos en colaboración con entidades como Fundación ALAS y Provivienda.
El fondo también se ha enfocado en la inserción sociolaboral de personas con discapacidad, atención a mayores y dependientes, apoyo a personas con problemas de salud mental, y en el fomento del emprendimiento social. Esto se traduce en proyectos como los de UNEI, Grupo SIFU y Fundación Valentia, que han contribuido significativamente al bienestar social de numerosos colectivos.
Cabe mencionar que más del 80% de los recursos del FIS se han dedicado a operaciones con un claro objetivo social, apoyando a más de 200 empresas y organizaciones de impacto en España. A medida que conservan su vocación de permanencia, los recursos se reinvertirán para alentar más proyectos en el futuro, fortaleciendo así su capacidad transformadora.
En sintonía con esta filosofía, la Secretaría General de Inclusión ha lanzado una agenda para evaluar el impacto de las inversiones del FIS, con miras a identificar los cambios reales en los beneficiarios. Este enfoque evidencia la apuesta de la SGI por integrar la evidencia y la evaluación como parte estructural de las políticas públicas.
