Más de 40.000 hogares se han visto afectados durante varios días por uno de los cortes de luz más graves en décadas. La investigación apunta a un ataque intencionado contra infraestructuras críticas.
Un apagón en Berlín sin precedentes recientes
El apagón en Berlín registrado en los últimos días ha provocado una grave disrupción en la vida cotidiana de decenas de miles de personas y ha activado todas las alarmas políticas y de seguridad en Alemania. El corte de suministro eléctrico comenzó el pasado fin de semana tras un incendio en cables de alta tensión que alimentan la red del suroeste de la capital alemana.
Según datos del operador Stromnetz Berlin, el apagón llegó a afectar inicialmente a unos 45.000 hogares y más de 2.000 comercios, principalmente en distritos como Zehlendorf, Wannsee, Nikolassee y Lichterfelde. Aunque el servicio se ha ido restableciendo de forma progresiva, miles de viviendas han permanecido sin electricidad durante varios días, en pleno invierno.
Investigación por presunto sabotaje
La Fiscalía federal alemana ha asumido la investigación del caso al considerar que existen indicios de sabotaje deliberado contra la red eléctrica, una infraestructura considerada crítica. Fuentes de seguridad citadas por medios locales indican que el incendio no fue accidental y que se encontraron señales claras de manipulación intencionada.
El alcalde de Berlín calificó el suceso como un “ataque políticamente motivado” y aseguró que “no se trata de un simple fallo técnico, sino de una agresión directa contra la seguridad de la ciudad”. La policía investiga además una carta de reivindicación difundida en internet por un grupo radical de extrema izquierda, cuya autenticidad aún está siendo analizada.
La gravedad del apagón en Berlín ha llevado a los investigadores a estudiar el caso bajo la posible tipificación de terrorismo doméstico, una calificación que permitiría ampliar el alcance de las pesquisas y los recursos empleados.
Consecuencias del apagón en Berlín
El corte eléctrico ha tenido un impacto especialmente severo debido a las bajas temperaturas. Numerosos hogares se quedaron sin calefacción, agua caliente y sistemas de comunicación, mientras que escuelas y centros deportivos suspendieron actividades. Algunos residentes vulnerables fueron trasladados a alojamientos de emergencia y hoteles, habilitados por las autoridades locales.
Los hospitales y servicios esenciales lograron mantener su actividad gracias a generadores de emergencia, aunque las autoridades reconocieron que la situación supuso un desafío logístico considerable. Stromnetz Berlin ha explicado que los trabajos de reparación son técnicamente complejos debido a los daños sufridos por los cables de alta tensión.
Un debate abierto sobre la seguridad energética
El apagón en Berlín ha reabierto el debate sobre la protección de las infraestructuras críticas en Alemania y en el conjunto de Europa. Expertos en seguridad energética alertan de que la red eléctrica, aunque robusta, no es inmune a ataques dirigidos y reclaman mayores inversiones en vigilancia y prevención.


