La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha subrayado que es Venezuela, y no Estados Unidos, quien debe decidir sobre el uso futuro de su petróleo. Estas declaraciones surgen tras el comunicado del presidente estadounidense, Donald Trump, en el que afirmó que las grandes petroleras de su país están listas para invertir grandes sumas en la reconstrucción de la industria petrolera venezolana. Las afirmaciones de Trump ocurrieron después del supuesto ataque a Venezuela y la captura de su presidente, Nicolás Maduro.
Durante su rueda de prensa diaria, Sheinbaum enfatizó que “los recursos naturales de cualquier nación son parte de la soberanía de las naciones, y es el pueblo y sus gobiernos quienes deben de definir cómo se utilizan estos recursos naturales”. Esta postura busca remarcar el derecho de cada país a manejar sus bienes nacionales sin la injerencia de potencias extranjeras.
Sheinbaum también matizó que, si el objetivo de Trump es fortalecer al continente como un bloque económico, «algo que sería positivo», la perspectiva del Gobierno mexicano es que «no es con la fuerza ni con la visión de un solo Estado, sino mediante la cooperación para el desarrollo de todos los Estados que componen el continente».
Citó como ejemplo el Tratado entre México, Canadá y Estados Unidos (T-MEC), describiéndolo como una forma eficaz de competir contra países asiáticos, particularmente China. Sin embargo, enfatizó que tales esfuerzos deben expandirse hacia una mayor cooperación en todo el continente americano, lo que, según sus palabras, «daría una fortaleza económica a América Latina y en general a todo el continente americano, incluyendo Norteamérica, Estados Unidos y Canadá».
