El índice de precios al consumo (IPC) de Canadá ha experimentado un incremento interanual del 1,8% en febrero, marcando una moderación respecto al 2,3% registrado en enero. Este descenso en el ritmo de inflación se produce en medio de la incertidumbre relacionada con los precios del petróleo, una cuestión que mantiene en vilo al mercado global.
La agencia nacional de estadísticas, Estadísticas de Canadá, ha señalado que la desaceleración se vincula al final de una exención impositiva sobre bienes y productos que tuvo lugar el año anterior. En febrero de 2025, esa eliminación del incentivo fiscal provocó un alza en los precios, lo que hoy se refleja como un crecimiento más moderado del índice.
Dentro de los sectores más afectados por el alza de los precios se encuentran los alimentos adquiridos en restaurantes, seguidos por las bebidas alcohólicas y, en menor medida, los juguetes.
La gasolina, el gas natural y los viajes turísticos son las categorías que más caen, con descensos notables
A pesar de la sorpresa general por la evolución de los precios energéticos, la gasolina ha mostrado una caída del 14,2% respecto al año anterior, el gas natural un 17,1% y los viajes turísticos han descendido un 3,1%. No obstante, en términos intermensuales, la gasolina experimentó un aumento del 3,6%, impulsado principalmente por las condiciones actuales del mercado de crudo a nivel internacional.
Desde diciembre, cuando el IPC se situó en el 2,5%, Canadá ha observado dos desaceleraciones consecutivas en su índice de precios. Los datos intermensuales indican que los precios han crecido un 0,5% en comparación con enero.
