El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha declarado que las autoridades de Irán han otorgado a su país «un regalo muy grande» relacionado con el estrecho de Ormuz. Este enclave ha estado bloqueado por Teherán en represalia por ataques estadounidenses e israelíes desde el 28 de febrero. Trump, en el Despacho Oval de la Casa Blanca, indicó que el presente era «muy importante, de un valor incalculable» y está vinculado al petróleo y al gas.
El estrecho de Ormuz es un paso crucial para el comercio mundial, especialmente para el flujo de crudo. Según Trump, el regalo refleja que su Administración está «tratando con las personas adecuadas», sugiriendo un posible «cambio de régimen» en Irán. Este supuesto cambio, según el mandatario, se debe a que los actuales líderes iraníes son «muy diferentes a los que causaron problemas».
Trump también se refirió a las conversaciones con Irán, afirmando que «han acordado que nunca tendrán armas nucleares». Sin embargo, Irán ha negado estar en negociaciones con Washington, atribuyendo los comentarios de Trump a un intento de manipular los precios del petróleo.
Además, Trump anunció el aplazamiento de un ultimátum hacia Irán que expiraba el lunes. Este ultimátum exigía que Teherán permitiera el libre tránsito por Ormuz, advirtiendo de posibles ataques a las centrales eléctricas iraníes en caso contrario. El supuesto regalo de las autoridades iraníes muestra que su Administración está «tratando con las personas adecuadas». Las tensiones entre ambos países continúan mientras el mundo observa de cerca el desarrollo en este delicado escenario geopolítico.


