La firma inmobiliaria y patrimonial GuinotPrunera ha consolidado su crecimiento tras cerrar el ejercicio 2025 con una facturación de 17,5 millones de euros, lo que supone un incremento del 21 % respecto al año anterior y confirma la solidez de su estrategia corporativa. Este avance responde a un modelo que combina expansión territorial, crecimiento orgánico y adquisición de carteras, tres pilares que han permitido a la compañía reforzar su posición en el mercado y proyectar nuevas metas para los próximos años.
Actualmente, la empresa cuenta con una plantilla de 245 profesionales distribuidos en 19 oficinas y una base de más de 100.000 clientes, cifras que reflejan la dimensión alcanzada por el grupo y su capacidad para gestionar proyectos de distinta naturaleza. Su plan de desarrollo contempla reforzar su implantación en territorios estratégicos como Catalunya, Galicia, País Vasco y Andalucía, además de preparar su desembarco en Valencia a lo largo de 2026, una expansión que forma parte de su hoja de ruta para ampliar cobertura y consolidar su presencia nacional.
Según explica su consejero delegado, Jordi Tomàs, la estabilidad del accionariado es uno de los factores clave que permiten impulsar estos planes con seguridad y visión a largo plazo. El directivo subraya que el respaldo de los socios facilita la entrada en nuevos territorios y segmentos, manteniendo siempre como prioridad la calidad del servicio y la confianza del cliente. Esta filosofía se traduce en una apuesta simultánea por el crecimiento físico —mediante nuevas oficinas— y por la innovación tecnológica, dos líneas que la compañía considera complementarias.
El año 2026 tiene además un significado especial para la empresa, ya que celebra sus 120 años de historia. Coincidiendo con este aniversario, la firma prepara el lanzamiento de una plataforma digital que permitirá a los usuarios gestionar trámites, consultas y comunicaciones desde el móvil. La herramienta, actualmente en fase de pruebas, está diseñada para mejorar la experiencia del cliente y reforzar la relación directa con el equipo profesional, combinando la cercanía tradicional con soluciones digitales avanzadas.
Más allá de su expansión geográfica, la compañía también trabaja en diversificar su actividad mediante la entrada en nuevos mercados, entre ellos los servicios especializados para promotores, la gestión de activos vinculados a vehículos institucionales y el desarrollo de proyectos de alquiler asequible. Esta diversificación busca equilibrar su cartera y aprovechar oportunidades emergentes dentro del sector inmobiliario.
Las cifras operativas reflejan el alcance de su actividad: el área patrimonial gestiona 1,5 millones de metros cuadrados en alquiler, mientras que el área de administración de comunidades supervisa 3.000 comunidades y 75.000 entidades en propiedad horizontal, lo que impacta directamente en unas 200.000 personas. A ello se suman más de 2.000 operaciones cerradas entre compraventas y arrendamientos a través de su división de intermediación.
Con más de un siglo de trayectoria, la compañía encara el futuro combinando tradición y modernización. Su estrategia se apoya en la proximidad al cliente, la innovación tecnológica y la expansión sostenida, tres factores que definen su posicionamiento actual y que aspiran a consolidarla como uno de los referentes del sector inmobiliario integral en España.


