La Cámara de Diputados de Argentina aprobó este jueves la reforma laboral impulsada por el Gobierno del presidente Javier Milei, en medio de una jornada marcada por la huelga general convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT). A pesar de las protestas, el texto, que ha sido objeto de intenso debate, recibió luz verde con 135 votos a favor y 115 en contra.
El proyecto, compuesto por más de 200 artículos, introduce cambios significativos: reduce el cálculo de las indemnizaciones por despido, permite el fraccionamiento de vacaciones y crea un banco de horas para las horas extra. Además, la jornada laboral diaria podría ampliarse de 8 a 12 horas, garantizando, eso sí, un descanso de 12 horas entre días de trabajo.
No menos controvertido es el cierre de la Justicia Nacional del Trabajo, junto con la limitación del derecho a la huelga y un nuevo esquema de negociaciones colectivas que da prioridad a los acuerdos de empresa sobre los sectoriales. Sin embargo, el artículo que proponía la reducción de salarios durante bajas médicas fue eliminado, requerimiento que obliga al Senado a revisar el texto nuevamente.
La reforma, lejos de modernizar las condiciones laborales, cercenará derechos ya adquiridos de los trabajadores en favor de los empresarios
Estas palabras ilustran la posición del partido Unión por la Patria y otros opositores, que han tildado la reforma de «anti laboral» e «inconstitucional», anticipando que será judicializada. La reacción no se ha hecho esperar entre los legisladores de Catamarca, Tucumán y Salta, a quienes acusan de traicioneros por su respaldo a la iniciativa.
Pese a las críticas, la Presidencia ha celebrado la «Ley de Modernización Laboral», argumentando que «creará trabajo registrado, reducirá la informalidad y adaptará las normas laborales al siglo XXI». El Gobierno asegura que las nuevas reglas beneficiarán tanto a trabajadores como a empleadores al reducir la burocracia e incentivar la formalización del empleo.
Con esta reforma, se promueve un entorno que facilite la contratación, impulse la inversión y permita que el empleo registrado vuelva a expandirse
Con esta afirmación, la oficina de Javier Milei agradeció a los legisladores y reconoció el esfuerzo de los argentinos por alcanzar la estabilidad económica. Entretanto, la presidenta del Senado, Patricia Bullrich, ha convocado a las comisiones pertinentes para acelerar los plazos y ratificar la reforma antes del 1 de marzo.
