El Ministerio de Sanidad de Uganda ha informado de dos nuevos casos de ébola relacionados con el brote declarado en la República Democrática del Congo (RDC) este mes, elevando a siete el número de casos sospechosos en Uganda. Los casos confirmados corresponden a trabajadores sanitarios ugandeses en un centro de salud privado en Kampala, quienes han sido ingresados en una unidad de tratamiento especializada, según Charles Olaro, director general del servicio de salud.
Las autoridades han subrayado que todos los contactos potenciales ya han sido registrados para su seguimiento y han instado a la población a informar sobre síntomas sospechosos a los centros de salud más cercanos. Durante el fin de semana, se confirmaron otros tres casos, incluido un conductor y una trabajadora sanitaria que atendieron al primer caso procedente de RDC, además de una mujer congoleña.
En recientes evaluaciones, un caso sospechoso importado de RDC resultó negativo, y otra persona falleció siendo sospechosa de tener la enfermedad. Ante la situación, el Gobierno de Uganda ha implementado medidas como la suspensión temporal de vuelos desde y hacia RDC, y el aumento de patrullas fronterizas y la suspensión de eventos culturales multitudinarios.
La tasa de letalidad del ébola es de aproximadamente el 50%, y sus síntomas iniciales pueden manifestarse de manera repentina
La República Democrática del Congo, que en diciembre de 2025 declaró el fin de su último brote en Kasai, es considerada una de las naciones con mayor experiencia en el manejo del ébola, habiendo enfrentado numerosos brotes desde que el virus fue identificado en 1976 en Yambuku, a orillas del río Ébola. Esta experiencia ha sido crucial para gestionar las emergencias de salud pública en la región.
