Un estudio reciente revela que las mujeres que experimentan la menopausia antes de los 40 años enfrentan un mayor riesgo de desarrollar hipertensión arterial en comparación con aquellas que pasan por esta etapa después de los 45 años. Este hallazgo, publicado en la revista 'Menopause' de The Menopause Society, se basa en el análisis de datos de más de 107.000 mujeres.
La investigación indica que el riesgo de hipertensión es más alto en mujeres que tienen menopausia prematura, entre los 25 y los 35 años. Se ha reconocido que los cambios hormonales durante la menopausia afectan el riesgo de enfermedades cardiovasculares, con la menopausia precoz asociada a mayores tasas de cardiopatía coronaria y accidente cerebrovascular.
Los cambios hormonales durante la menopausia influyen en el riesgo de hipertensión, especialmente en mujeres que experimentan esta etapa antes de los 40 años
A pesar de que algunos estudios anteriores han encontrado una conexión entre la menopausia temprana y la hipertensión, los resultados no han sido consistentes. Separar el impacto hormonal directo de otros factores como el aumento de peso y los cambios metabólicos ha representado un desafío.
El estudio consideró datos de 107.836 mujeres posmenopáusicas del Biobanco del Reino Unido, seguido durante casi 15 años, hasta 2003. Las participantes fueron clasificadas según la edad en que alcanzaron la menopausia y según el tipo, natural o quirúrgica, rastreando los diagnósticos de hipertensión a lo largo del tiempo. Del total, el 17,2 % (18.508 mujeres) fueron diagnosticadas con hipertensión.
A medida que la edad de la menopausia se reduce, el riesgo de hipertensión aumenta. Un 16,6 % de las mujeres con menopausia normal desarrollaron hipertensión, comparado con el 18,8 % de aquellas con menopausia precoz y el 22,6 % con menopausia prematura. Incluso después de ajustar por más de 50 factores, las mujeres con menopausia prematura tenían un 12,3 % más de riesgo de hipertensión que aquellas que alcanzaban la menopausia después de los 45 años.
Un análisis adicional mostró que el mayor riesgo no se da en el límite tradicional de menopausia precoz a los 40 años, sino entre los 25 y los 35 años. Esta observación sugiere que las mujeres más jóvenes de este grupo podrían estar especialmente en riesgo.
Los resultados también indicaron inicialmente que la menopausia quirúrgica se asociaba con mayores tasas de hipertensión, aunque al considerar otros factores, esta asociación no persistió.
Basado en los hallazgos, los investigadores aconsejan a los médicos que consideren la edad de menopausia como un factor de riesgo cardiovascular independiente. Además, recomiendan la detección y el control precoz de la hipertensión para mitigar los riesgos a largo plazo. Se sugiere el uso de terapia hormonal en mujeres con menopausia precoz, hasta alcanzar la edad natural de menopausia, salvo contraindicaciones.
"Este estudio resalta las posibles consecuencias a largo plazo para la salud de una menopausia precoz, enfatizando la necesidad de controles regulares de factores de riesgo cardiovascular como la hipertensión", concluyó la doctora Stephanie Faubion, directora médica de The Menopause Society.
