La inflación en la zona euro registró un incremento durante el mes de agosto, alcanzando un 3,3% interanual, impulsada principalmente por el aumento de los precios de la energía, según los datos preliminares dados a conocer este martes por Eurostat. Esta cifra representa un aumento de cuatro décimas con respecto al mes de julio.
El repunte en el costo de la energía, que se situó en un 14,3% en comparación con el 10,3% del mes previo, evidencia la tensión en los mercados energéticos, marcada por las fluctuaciones del petróleo y la intensificación de los conflictos en Oriente Próximo. En contraste, el precio de los servicios subió un 3% interanual, lo que supone una leve disminución frente al 3,3% registrado en julio. Por otro lado, los bienes industriales no energéticos experimentaron un alza del 1,2%, comparado con el 0,9% del mes anterior, y la inflación de alimentos, alcohol y tabaco se mantuvo estable en el 1,2%.
Entre los países de la zona euro, Lituania, Bulgaria y Chipre presentan las tasas de inflación más elevadas, superando el 5%, mientras que Estonia y Países Bajos experimentan aumentos de precios anuales inferiores al 2%. En el caso de España, la tasa de inflación armonizada en agosto ha sido del 4,5%, la más alta entre las grandes economías del euro. En comparación, Francia reportó una inflación del 2,7%, Alemania del 2,9% e Italia del 3,2%.
El diferencial desfavorable para España respecto del promedio de la eurozona ha alcanzado ya las doce décimas, tres más que en junio
El próximo 10 de septiembre, el Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE) llevará a cabo una reunión para determinar el rumbo de los tipos de interés, con especial atención al reciente incremento de precios. Los mercados anticipan ya un endurecimiento de la política monetaria bajo la dirección de Christine Lagarde.
