Las expectativas de inflación en la eurozona para los próximos doce meses se moderaron levemente en julio, situándose en el 2,9% frente al 3% registrado anteriormente. Esta conclusión se desprende de la encuesta realizada por el Banco Central Europeo (BCE) entre los días 2 y 27 del pasado mes. Asimismo, las expectativas para los próximos tres años disminuyeron una décima, alcanzando el 2,7%, mientras que para los siguientes cinco años se mantuvieron en el 2,4% sin variaciones.
Pese a estos cambios, el BCE ha destacado que la incertidumbre sobre las expectativas de inflación sigue siendo mayor que el nivel prevaleciente antes del conflicto en Oriente Próximo. Este contexto ha influido en las percepciones de los consumidores sobre la economía.
La incertidumbre inflacionaria sigue siendo mayor que antes del conflicto en Oriente Próximo
Por otro lado, la encuesta también revela una mayor debilidad en las expectativas de los consumidores sobre el crecimiento de los ingresos nominales para los próximos doce meses, que se redujo al 1% desde el 1,1% de junio. En cuanto al crecimiento percibido del gasto nominal en los últimos doce meses, este se mantuvo estable en el 5,1%, al igual que las expectativas de crecimiento del gasto nominal para el próximo año, que permanecieron en el 3,6%.
