El índice bursátil español Ibex 35 concluyó la jornada del martes con una caída del 0,75%, situándose en 19.824 puntos. Este retroceso se produjo en un contexto marcado por el incremento de la tensión en Oriente Próximo y el consecuente aumento en el precio del petróleo, que ha superado los 92 dólares por barril en Europa, impulsando los rendimientos de los bonos a nivel global a máximos no vistos desde 2008.
Los analistas apuntan a que estas rentabilidades en alza están relacionadas con la renovada tensión entre Estados Unidos e Irán, así como con el discurso más agresivo de Kevin Warsh, nuevo presidente de la Reserva Federal, en el simposio de Jackson Hole. Warsh enfatizó la necesidad de reducir la inflación al objetivo del 2% y subrayó la continuidad de esfuerzos para lograrlo, según Christian Hantel, gestor de Vontobel. Esto sugiere que los altos rendimientos podrían prolongarse más tiempo.
En el plano geopolítico, Estados Unidos atacó recientemente lanzacohetes de la Guardia Revolucionaria de Irán en la isla de Larek, lo que provocó una respuesta iraní contra bases aéreas y tropas estadounidenses en la región. El vicepresidente estadounidense, JD Vance, aseguró que el objetivo prioritario actual de Washington es garantizar la libre circulación del comercio en el estrecho de Ormuz.
El recrudecimiento del conflicto en Oriente Próximo ha impactado directamente en los mercados financieros globales, tensionando especialmente el precio del petróleo y de las materias primas
En las primeras horas del martes, un superpetrolero saudí fue interceptado en el estrecho de Ormuz, según informes de medios iraníes tras un anuncio del Reino Unido sobre un incidente con un buque petrolero y fuerzas militares.
Ante esta situación, el precio del crudo Brent subió un 2,34%, alcanzando los 92,62 dólares por barril. El West Texas Intermediate (WTI) también mostró un aumento del 2,79%, situándose en 87,15 dólares. El índice europeo TTF del gas natural subió un 2,62%, llegando a 72,46 euros por megavatio hora, su máximo en lo que va del año.
El gobernador del Banco Central de Irán, Abdolnaser Hemati, reforzó que el país mantiene suficientes reservas de divisas y descartó un colapso económico a pesar de la presión externa liderada por Estados Unidos. En Europa, la inflación se incrementó al 3,3% en agosto, alentada por los precios energéticos, según Eurostat. Por otra parte, el sector manufacturero español mostró signos de deterioro con un índice PMI de 49,5 puntos.
En el ámbito empresarial, eDreams reportó ganancias netas de 200.000 euros en su primer trimestre fiscal, frente a los 13,6 millones de euros del año anterior debido a mayores costes. En otro frente, OHLA enfrenta una condena al pago de 26,4 millones de euros a subcontratistas en Qatar, aunque tiene previsto recurrir la sentencia. En Hong Kong, las acciones de Shein cayeron un 10% en su debut bursátil, recuperando algo terreno más tarde.
La Bolsa española vio incrementos en los títulos de Repsol, Unicaja, Grifols y Naturgy. Por el contrario, Amadeus, Cellnex, Acciona, Fluidra y Colonial lideraron las pérdidas. Los principales índices europeos terminaron igualmente en rojo: el FTSE 100 de Reino Unido bajó un 0,32%, el Cac 40 francés un 0,39%, el Dax alemán un 1,10%, el FTSE MIB italiano un 1,33% y el Euro Stoxx 50 un 0,80%. En Estados Unidos, Wall Street también cerró con pérdidas; el Dow Jones cayó un 0,40%, el S&P 500 un 0,47% y el Nasdaq 100 un 0,70%.
En los mercados de deuda, el bono español a 10 años presentó un rendimiento del 3,501%, aumentando la prima de riesgo frente a Alemania a 44,13 puntos básicos. El euro se depreció un 0,22% frente al dólar, situándose en 1,1592. Por último, los activos refugio registraron caídas: la onza de oro bajó un 1,60% y el bitcoin retrocedió un 0,94%.
