La vicepresidenta tercera de la Junta de Andalucía y consejera de Economía, Carolina España, ha defendido la participación de su comunidad en la sesión del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) de este viernes, convocada para discutir el modelo de financiación autonómica propuesto por el Ministerio de Hacienda. A pesar de respetar la decisión de la Comunidad de Madrid de no asistir, España ha argumentado que la Junta de Andalucía sintió la necesidad de estar presente para expresar su rechazo a lo que consideran un sistema "injusto".
Durante sus declaraciones a la prensa en Madrid, la también portavoz del Gobierno andaluz explicó que, aunque entienden la posición de Madrid de boicotear la reunión al considerar que la propuesta ha sido negociada "de manera bilateral", en Andalucía prefirieron explicar directamente las razones de su oposición. España subrayó que, para la Junta, "el fondo es el mismo, es un 'no' alto y claro a este sistema de financiación injusto".
El Gobierno andaluz votará un 'no' rotundo al nuevo sistema de financiación, ya que consideran que es un nuevo castigo para Andalucía
La consejera denunció que el Ejecutivo de Pedro Sánchez utiliza el sistema de financiación como una "moneda de cambio" para acuerdos políticos, favoreciendo a algunas comunidades en detrimento de otras, lo cual calificó de "corrupción política". Aseguró que un sistema de financiación desarrollado de esta manera representa una traición a las comunidades, perpetuando desigualdades entre ellas y creando "españoles de primera y de segunda".
España destacó que Andalucía continuará siendo infrafinanciada, recibiendo menos recursos que otras regiones, lo que afecta servicios esenciales como la sanidad y la educación. Además, criticó el principio de ordinalidad contemplado en el nuevo sistema, que según ella beneficia a las comunidades más ricas, en contradicción con lo que tradicionalmente defendía el PSOE. Según sus declaraciones, el nuevo modelo ha sido diseñado para acomodar las demandas del independentismo catalán, lo que es, en su opinión, "una traición a las comunidades autónomas".
